Noirmoutier: el primer golpe, el primer uso del cabestrante
¡Hola! Hace ya más de un año que estoy dando la vuelta al mundo a lomos de la moto Fefa. Si has llegado aquí por casualidad y tienes un ratico, quizá te interese saber algo más de mi historia. Conoce la ruta, la moto, entérate de cómo salí de Madrid, cómo empezó todo, lee todo el blog desde el principio o entérate de cuál es mi posición actual.
Observé con tristeza la puesta de sol. Cada minuto que pasara allí mirando a la Fefa agonizante, descendían mis posibilidades de hacer buenas fotos sobre las salinas y el cementerio viejo. Intenté moverla de nuevo pero permaneció impasible tumbada en el suelo, mirándome con su gran ojo tristón, como pidiendo disculpas por ser tan pesada. Por un momento breve pareció que lo conseguiría, pero luego mis músculos fallaron, y Fefa languideció de nuevo sobre la grava del camino, apestando a gasolina y a culpabilidad.
Levanté de nuevo la cabeza. Por lo menos, el paisaje donde estaba no podía ser más hermoso. A mi alrededor, un entramado reticular intrincado de pequeñas balsas cuadradas de agua centelleaban bajo la puesta de sol nacarada: La célebres salinas de Noirmoutier, que a esta hora se convertían en un espejo delicado que reflejaba las nubes del atardecer, brillando con colores intensos. Cotorreaban sobre mi pájaros de las marismas, zancudos y aristocráticos, y las espigas de las gramíneas se mecían levemente empujadas por el viento. Me debatía entre ir a buscar la cámara, que estaba en el quinto pino, grabando una carretera comarcal completamente vacía, o seguir intentando levantar a Fefa a pulso. A mi alrededor, la nada. En mi cabeza resonaban las vocecillas de los que me habían dicho “¿y si no hay nada para enganchar el cabestrante?”. Mi plan era que hubiera algo. Pero no lo había. Y por allí no pasaba nadie, claro. Pensé en vaciar a Fefa, pero no tenía acceso a su maleta izquierda, que era la que no debía pesar. Y en ese momento, oí el traqueteo de un tractorcito minúsculo. Se acercaba un ser humano, por extraño que pudiera parecer. Me situé en el centro de la pequeña carretera, y cuando el tractorcito dio la vuelta a la curva y se encaró hacia mi, no di crédito de lo que estaba viendo.El golpe
Noirmoutier-en-Île es una localidad pequeña, enclavada en la isla de Noirmoutier (en Francés añejo, “monasterio negro”), justo debajo de la península que forma la nariz de Francia, la Bretaña. La isla es accesible por tierra cuando baja la marea, siguiendo una idílica carretera llena de algas, baches y cangrejos despistados que se conoce con el nombre de Le Gois. La carretera está salpicada de postes de emergencia, porque todos los años un turista se aventura cuando la marea está a punto de subir, y su coche es arrastrado por el mar y a él tienen que rescatarlo, junto a su trémula familia, en lo alto del poste. Antaño isla de pescadores, en la actualidad vive casi prácticamente del turismo, que busca en sus pequeños pueblos -hay cinco comunidades- gastronomía de lujo -la patata local es muy apreciada, dado que se abona con algas, lo que le confieren un sabor fragante a mar; y la sal, recolectada a mano desde hace decenas de siglos, es conocida en el mundo entero-, playas, e historia.
En la plaza principal de Noirmoutier se erige su pequeño castillo, cuya base se empezó a construir por San Filiberto en el siglo VII. El castillo que se puede ver en la actualidad es de siete siglos más tarde, y alberga en su interior aburridísimas y polvorientas colecciones de teteras inglesas y de despojos de excavaciones arqueológicas. No obstante, desde la cima, se pueden contemplar unas vistas magníficas de la isla, dado que su castillo es la posición más alta en kilómetros a la redonda, fruto de una estricta pero razonable ley de costas que otros quisieran para si.
Por motivos que serán analizados en próximas entregas, Noirmoutier-en-L´Île se hermanó con la localidad gallega de Padrón, donde yo vivía. Esto hizo que, durante tres veranos, yo fuera el guía oficial de Inglés del castillo de Noirmoutier, lo que me ha llevado a atracar dos días en esta pequeña y encantadora isla en mi vuelta al mundo, para ver gente y recordar viejos tiempos. Los saisonniers, personal de refuerzo de verano, éramos un grupo de estudiantes que llegábamos el 1 de junio y nos marchábamos el 1 de septiembre, irrumpíamos en el castillo como un hálito de vida. Repasábamos las vitrinas hasta dejarlas impolutas, sacábamos los carteles con los horarios de las visitas, nos perseguíamos por el patio de armas con intenciones levemente sexuales, y vagueábamos entre paneles explicativos evitando los tiros de cámara para no ser descubiertos por nuestros superiores. La primera vez que acudí al castillo de Noirmoutier tenía 18 años. Era mi primer trabajo de verdad, si no contamos las empresas que intenté fundar sin capital social y sin clientes a los catorce años. Me saludó con dulzura una ancianita de aspecto fatigado, sonrisa trémula y pelo cortado al dos, grandes gafas de pasta y manos delgadísimas. Marie-Pierre. A continuación se presentó Marc, un hombretón áspero, monolítico, de pelo muy negro, que fumaba tabaco liado mientras regaba las plantas del patio de armas y contaba historias graciosas. Resulta que Marc y Marie-Pierre no se hablaban jamás por alguna oscura polémica del pasado, así que los saisonniers éramos la salvación de Marc, quien pasaba inviernos enteros sentado en la taquilla mirando al infinito y viendo caer la lluvia, flanqueado por una muda Marie-Pierre que ni le daba los buenos días.
Peggy tenía la misma edad que yo. Era una francesita delicada, de media melena lisa de color rubio ceniza y ojos muy azules, enmarcados por unas gafas de piruleta y acompañados de una sonrisa de fresa permanente. En el puente de la nariz y en las mejillas asomaban tímidamente unas pecas que contrastaban vivamente con la blancura de su piel. Vestía trajes vaporosos de flores diminutas, con falditas que le llegaban a medio muslo y zapatillas Victoria de colores pálidos. Llegaba por las mañanas radiante al castillo conduciendo una bicicleta azul con una canastilla de mimbre y regalándole todas las sonrisas del mundo al viento y al sol. Tardé poco tiempo en beber los vientos por ella secretamente, pero como soy idiota y tímido, preferí tomar la opción de sufrirlo en silencio. En una etapa de la vida en la que todas las mujeres que conoces corren el riesgo de convertirse en un referente, en un icono que emplearás para medir a las que vengan a continuación en tu vida, es peligroso permanecer simplemente callado, pero eso no lo sabía entonces.
El año en que conocí a Peggy, habían instalado en el logis du gouverneur, una pequeña casita construida en el lateral de la plaza de armas, una exposición temporal sobre la regíón de la Vendée durante la Revolución Francesa. Era de las primeras exposiciones que tenían objetos fuera de las vitrinas, y al conservador le daba miedo que la gente se los llevara, así que siempre quería a un vigilante allí. Había un maniquí que representaba a un hosco campesino vendeén, con sus aperos de labranza y su fusil cruzado ante el pecho. Había un cuadro infinitesimal pintado con pinceles de un pelito, que representaba al castillo y sus alrededores. Había una colección de bolas de cañón y un libro de visitas. He pasado tardes y tardes enteras de verano acompañado por el maniquí del campesino, vigilando que los turistas no tocaran el cuadro y no se metieran las bolas de cañón por ningun orificio. Peggy solía subir a charlar conmigo. Era su saisonnier favorito. Marc intentaba actuar de celestino, azuzándome, diciéndome lo guapa que era y lo enamorada que estaba de mi. Una tarde, Peggy subió, y se sentó a mi lado. Y me dio El Golpe. Mi primer Golpe.
- Hola.
- Hola -suspiré ante la mirada inquisitiva del maniquí del campesino de Vendée-.
- Quiero que sepas que te encuentro muy atractivo.
- Uh, gracias… Yo tamb…
- Pero que no quiero nada con nadie, porque lo acabo de dejar con un novio, y eso. No eres tú, soy yo.
- Ahá.
- Bueno, adiós.
Se levantó y se fue. Claro, como era de esperar, al cabo de unos días la descubrí liada con un musculoso gendarme recién licenciado que pasaba el verano también en la isla. Estuve unos días recorriendo las callecitas de Noirmoutier como un perrillo apaleado.
El cabestrante
Había puesto la cámara apoyada en un poste, abarcando una enorme curva sobre las salinas. El sol estaba a punto de ponerse, por lo que sería un plano realmente bonito, la Fefa surcando la carretera ondulante, el crepúsculo, la luz, las nubes. La puse en marcha, y corrí a la moto, me monté en ella, e hice la curva de rigor. No había comprobado si había algún lugar donde dar la vuelta, así que seguí avanzando hasta que encontré un recodo de hierbajos y grava que me pareció seguro. Lentamente me puse a describir un círculo con cuidado. Y cedió una piedra. Y Fefa se inclinó despaciiiiito, despaciiiiito, hasta que se posó gracilmente sobre un costado y ahí se quedó. Mierda. Intenté levantarla a pulso, pero iba cargada con todo el equipaje. Miré a mi alrededor, pero estaba en medio de las salinas, y no había nada en qué enganchar el winch. Maldije mi suerte, con la certeza de que por allí no pasaría nunca nadie, hasta que oí un traqueteo al otro lado de una curva. Ante mi apareció un tractorcito muy pequeño con un remolque, manejado por un enano. El remolque iba lleno de algas. Me sentí por un momento en una película de David Lynch. La luz crepuscular, las algas, y un enano. Todo muy onírico, sólo faltaba un unicornio sobre un suelo de ajedrez para completar la escena. El enano se paró amablemente, le expliqué que no podía levantar la moto, se bajó del tractor y se ofreció a ayudar. Ni que decir tiene que el enano no era de demasiada ayuda. Se colgó de Fefa, intentando hacer contrapeso, resoplando, pero no había manera, parecía atornillada al suelo, y el enano semejaba un pequeño adorno colgado de su manillar. Se rascó la cabeza y dio un par de vueltas a la Fefa, analizando la situación. Y en ese momento, tuve una iluminación.
- ¿Tiene usted un momento?.
- Claro.
- Mueva el tractor un poco para allí.
Hizo lo que le dije mientras yo abría la caja de herramientas, que se desparramaron todas por el suelo de las salinas. Desmonté el lateral de la moto, saqué los cables del winch, y los conecté a la batería. Fui soltando el cable de acero mientras el enano lo observaba todo con mirada de aprobación. Enganché el winch al tractor del hombre, y lo puse en marcha. La Fefa se levantó suavemente, con una elegancia inusitada para una dama que se acaba de caer de culo.
La isla
Noirmoutier es una delicia completamente plana. Desde cualquiera de sus rincones se contempla su castillo encalado. Durante el verano, su población aumenta en cerca de noventa mil habitantes, que se lanzan a la playa hambrientos de sol. Pero durante el invierno, Noirmoutier se convierte en un desierto gélido y húmedo. Los nativos se recluyen en sus casas y maldicen el tiempo y el mar embravecido. Sólo hay actividad en sus barracones de ostreros, que hacen su agosto en navidad.
Llegué a Noirmoutier y mi instinto me dirigió de cabeza a la plaza del castillo. Mi cerebro intentaba buscar cosas que hubieran cambiado en todos estos años de ausencia, pero, salvo un enorme supermercado a la entrada del pueblo, todo parecía igual a como lo dejé. Me bajé de la moto y me dirigí a la entrada del castillo. Marc estaba hablando con la cajera.
- Perdone- dije desde la puerta-. ¿Hay visitas guiadas en inglés?.
- No -contestó sin darse la vuelta-. Ya no. Desde que se fue un español loco, ya no las hemos vuelto a hacer.
El maravilloso y acogedor carácter isleño.
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Salíadarunavuelta: La vuelta al mundo en moto de Fabián Barrio
about 5 months ago
Hola, estaba buscando información sobre la isla porque mañana salgo para allí a echar el fin de semana. Soy de Sevilla pero estoy estudiando en ANgers, no muy lejos de tu caida y el enano.
Es solo para decirte que me he reido bastante con el “artículo” y que escribes muy bien, muy buena narrativa. Me ha gustado la historia, si identifico a Marc le preguntaré por tí.
Sigue viajando por ahí que no existe placer igual!!
Saludos!
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about 5 months ago
Marc seguramente estará cuidando el castillo, dale un saludo de mi parte.
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about 1 year ago
Con los años aprendes a no ir de viaje tu solo con una moto que no puedes levantar sin ayuda, aprendes a viajar con lo mínimo… y a caerte menos, o nada.
Pero entonces no te pasan cosas y tiendes a recordar las que te pasaban hace años con cierta envidia.
Gracias, sigo enganchado.
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about 1 year ago
No nos conocemos,soy amiga de tu padre y estoy siguiendo tu fantastico viaje, espero que te continues divirtiendo y que te corra todo bien.
Gracias por enseñarme todas esas cosas. Felicidades de tu nueva amiga. ..Tita
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about 1 year ago
fabi te estamos siguiendo mis niños actuales y yo , claro,, ellos dicen que no conocen nada y que estan aprendiendo mucho de tu aventura ,muchos besos
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about 1 year ago
Estupendo relato, como la mayoría. Gracias!
Para Antonio (#16): tienes una aplicación de Daily Motion para iPhone.
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about 1 year ago
¿No se te pasó ni por un instante hacerle una visita a tu amiga francesa?
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about 1 year ago
Está casada, con niños, en fin, esas cosas. Le deseo tantos kilos en las cartucheras como felicidad.
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about 1 year ago
Me hubiese gustado ver el video del rescate de Fefa pero bueno supongo que sera muy dificil grabarlo todo y al fin y al cabo lo importante es que salieras airoso de la situacion jajjaja.Animo figura.Voy contigo.
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about 1 year ago
Espero que cuando vuelvas no seas Belén Esteban … Por diós! Con una ya tenemos bastante!
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about 1 year ago
Para que veas como enganchar el Winch con tu pala.
http://www.odioentrenar.com/wp-content/uploads/image/escalar-reunion-nieve.png
El tipo de la goldwing no es muy listo, si quiere hacer una demostración, hay que poner unos cartones para que no se arañe. ;D
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about 1 year ago
Fabian usted es el mejor y lo admiro demasiado
y algún día quisiera seguir sus pasos. A propósito soy colombiano y me gustaria estar presente cuando pases por Medellín y si se es posible saludarte, que Dios te bendiga en tu mayor aventura. estare al tanto.att Dorian
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about 1 year ago
Podrías agenciarte un clavo de hierro de 50 centímetros y un martillo de goma. La cabeza del clavo tipo “picoleta” “cáncamo” o argolla, para enterrarlo a distancia de la moto como punto de fijación del cabrestante. En las zonas desérticas puede ser la única opción para levantar la moto.
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about 1 year ago
¿Y quién sabe quién serás a la vuelta?
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about 1 year ago
No creo que sea Belén Esteban
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about 1 year ago
Hola Fabián, la verdad son bastante interesantes tus videos y la pagina en general no se como te arreglas para editarlos pero me parece realmente increible todo lo que puedes hacer para ser tu solo. Por cierto has pensado en escribir un libro despues de tu vuelta ganarías algo de pasta y recuperarías algo de dinero que vas a gastar en el viaje…
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about 1 year ago
Si yo fuera Belén Esteban, sin duda podría publicar un libro. Siendo quien soy, es decir, nadie… lo veo crudo.
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about 1 year ago
Magníficos relatos, impresionantes vídeos. Mi enhorabuena, reflejas una dedicación en la confección de ambos propia del que disfruta plenamente con lo que hace.
¿Por qué has cambiado de YouTube a Daily Motion?. Con YouTube te podiamos seguir con el Iphone desde cualquier lugar.
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about 1 year ago
He llegado a un acuerdo ventajoso con Dailymotion, así que me temo que me paso a ellos
sorry!
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about 1 year ago
Cabrestante, cebarrio, cabrestante.
Saludos
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about 1 year ago
Lamento no estar de acuerdo. Se aceptan ambos términos.
Véase aquí
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about 1 year ago
Hola Fabian
Sigo tu viaje desde el principio y como no puedo acercarme a donde estas para ayudarte a levantar a Fefa he estado buscando algo por si a Fefa se le ocurre echarse un rato de nuevo y hay que levantarla.
Hecha un vistazo a esto :
http://debates.motos.coches.net/showthread.php?s=e39d7eb896a19687cfc41ab1365bc87a&t=65026
O esto:
http://www.youtube.com/watch?v=th87KCgjJnM
También esto:
http://www.metacafe.com/watch/2328334/how_to_lift_a_dropped_motorcycle/
Y esto:
http://www.escuelaportalmotos.com/contenido.asp?ContenidoId=44
Espero que te sirva de ayuda.
No te tomes a mal que en algunas demostraciones lo hacen mujeres,que no lo he puesto en ese sentido.Es lo que he encontrado.
Un saludo desde Valencia.
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about 1 year ago
Chapeau. Tú eres escritor, y no otra cosa. Chapeau.
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about 1 year ago
Que rabia da lo de que la moto se vaya cayendo poco a poco y uno no pueda evitarlo … y lo peor es cuando uno se deja la espalda intentado evitarlo … así que me alegro de que al menos no te hayas hecho daño en la espalda
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about 1 year ago
Una duda que me corroe, ¿qué marca y modelo es Fefa?.
Un saludo y buena suerte
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about 1 year ago
Se explica aquí.
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about 1 year ago
Espero que te encuentres a la rubia pecosa y le metas una buena paliza
. Quizá engancharla con él y llevarla arrastrando unas semana sería una buena forma de aprovechar más el cabestrante.
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about 1 year ago
Caballero, me parece que el conducir la moto le quita tiempo para escribir. Creo que estoy enamorado de esa chica.
Que no desfallezca ese ímpetu, que lo necesitas para contar tus aventuras de esa manera.
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about 1 year ago
Sencillamente impresionante. Y no lo digo porque la pobre Fefa haya tocado suelo, sino por las fotos, por el enfoque que le vas dando a la “historia”, y eso que casi no has empezado….¿o sí?, no sea que te ofendas….;)
Ésto promete mucho señores.
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about 1 year ago
Si no hubiera sido por el náugrafo-Eduardo no habría llegado hasta esta maravillosa locura. Te sigo y ánimo. Saludos desde Pamplona.
Por cierto, si no está mal el mapa pasaste a Francia por Belagua, Navarra… Joder… ¿Tan mal está la carretera? Habrá que hacer algo. JEJE. Lo dicho ánimo y suerte. Ya tienes a otro enganchado a tu aventura, o vida, a secas.
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about 1 year ago
Solo queria darte la enhorabuena por tu decision, me parece una de las mejores locuras que se pueden hacer en la vida…espero poder seguirte durante todo tu viaje…
Suerte….sigue siendo feliz
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about 1 year ago
Mira que desde que me decepcionaron los culturetas de la zeja intento huir de la “cultura” y todo lo que se le parezca, pero como a pesar de ser Ingeniero siempre fui lector y me queda en el alma…¡Qué bonito relato haces!
A pesar de que no me atrae nada el mundo “no civilizado” al que te diriges, ése en el que estás me mata de envidia ¿sana?
Me encanta ese estilo de canal viajar (y mira que tampoco me atraen las motos, pero tu Fefa es otra cosa…)
Saludos de un ateo de colegio católico.
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about 1 year ago
Bonita cronica y a la espera de la siguiente; lo malo es cuando ya salgas de europa y tengas problemas para conectarte en internet.
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about 1 year ago
Buenas noches Fabian. Ya hemos comprobado que funciona el winch. Estupendo!. Seguirte está siendo realmente toda una experiencia, tal como dices en los trailers de tus videos.
Entre leer tus relatos, que no se de donde sacas tanto tiempo, leer los comentarios de los seguidores (que a su vez nos llevan a sus blogs, fotografías como las de…..no me acuerdo del nombre del de la K100 granate, o las de los dos de Huesca por Europa…), seguir tu ruta en google earth, que a su vez te enseña los sitios por los que pasas en las fotografías de Panoramio…leer algo sobre esos lugares, esto me lleva unas buenas horitas por la noche. Pero en verdad muy amenas.
Espero que Fefa sólo haya sufrido la “mala gasolina” de haberse caido y nada más.
Ah, soy Jesus, el de Bilbao. Al final, mi esposa me cambió los planes y no pude ir a despedirte. Pero ya he visto que tuviste mucha compañía.
Buen camino! y que te sigan cuidando los enanitos
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about 1 year ago
Buf, ya puedo dormir tranquilo han aguantado las defensas la fuerza del cabestrante. Que buena idea tuviste con lo del cabestrante. Animo
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about 1 year ago
Siento la caída, aunque pensándolo dos veces, y viendo que no Fefa ni tu os habéis hecho un rasguño, sácale el lado positivo, por desgracia es de esperar que no sea la última vez que des con los trastes en el suelo, y mejor ir adquiriendo práctica en levantar la moto.
Te seguimos atentos!!
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about 1 year ago
Me alegro de que estés bien! Me ha gustado mucho tu primera historia de amor … Entrañable! Besos. Ten cuidado y disfruta!
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about 1 year ago
Master Territorio.
Se trata de una nueva especialización universitaria, complemento de formación ofrecida por la Universidad Autónoma de Barcelona para las áreas de geografía, demografía/social y cultural , población complejidades de territorios.
Los Fefanautas te hemos hecho master-territorio y ahora eres nuestro profesor preferido por lo seductor de tus relatos, por tus habilidades y por tu facilidad para comunicar con los enanos nórdicos, especialistas como sabes en temas de piedras, lo subterráneo, la muerte/ la suerte, la magia, la tecnología y especialmente la forja, los tractores y la tierra. ¡Que poco has tardado en dar con el primer enano nórdico!, que naturalmente gracias a sus hierros te ha ayudado.
“no hallarás tales seres en tu ruta
si alto es tu pensamiento y limpia
la emoción de tu espíritu y tu cuerpo”
Aunque no estuve allí me encantó oírte declamar apoyándote en Constantin Cavafis mientras reías como un loco bajo tu casco y te dejabas llevar por la respuesta de Fefa a tu movimiento de muñeca. Adiós a las dudas. Fefa traduce bien el impulso del compromiso contigo hacia el conocimiento de las Ítacas.
“Que numerosas sean las mañanas de verano
en que con placer, felizmente
arribes a bahías nunca vistas;”
… y puedas seguir hablándonos de lo que comen de lo que beben de lo que temen, de las especies, de los colores y de las gentes como lo estás haciendo ahora sobre el rio de la vida de tu memoria reciente.
“Nadie se baña dos veces en el mismo rio”
Quien conserva la facultad de ver la belleza, no envejece. Aunque sufra metamorfosis.
¡! ¡¡Felicidades!! El come-cocos ha salvado con éxito la primera (pantalla) dificultad y lo de “echar un cable” a quien lo necesite funciona mas allá de las lenguas y territorios.
Suerte
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about 1 year ago
Bendito don de la palabra,mola leer tus relatos.El sitio es precioso.
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about 1 year ago
Genial !!! me necanta !!!! eres un crack !!!!
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about 1 year ago
Parece una isla de ensueño.
Adelante amigo! vamos todos contigo!
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about 1 year ago
Este video lo tenemos en nuestro foro, quizas te sirva para la proxima vez!
http://www.youtube.com/watch?v=jW0elzUgMw8
Slds y buena ruta!
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about 1 year ago
Estuve haciendo eso media hora
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about 1 year ago
Me ha encantado el relato Fabián, y me han aumentado las ganas de volver a esas tierras, las cuáles me encantan!
Sigue disfrutando y plasmandolo aquí porfavor.
Grácias y disfruta!
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about 1 year ago
Y si eso te pasa en chiquitistan ya puedes esperar que no pasará nadie…. de todas maneras, ole tus cojones.
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about 1 year ago
Fabian…muchos años atras creo que era 1994 o 95 abramos al telefono y me practicaste de tu trabajo en un castillo en Francia…:) Como los años pasan volando y nada mejor que volver al mismo lugar. Y Marc no te reconocio?
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about 1 year ago
jaja! que cosa divertida la historia del winch me recordo sutilmente a los tres chiflados, asi tendras de pesada esa pobre Fefa no quiero ni pensar cuando te topes con tu primer pinchazo uhh!!!
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about 1 year ago
te dejo un enlace para que veas como hay que levantar una moto que se ha caido al suelo.
http://www.youtube.com/watch?v=I5k4Uj3YTnY
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about 1 year ago
Eso lo estuve haciendo como una buena media hora
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about 1 year ago
Huy Fabian que buen relato, mi mente dibuja lo que describes y parece que estuviera alli, ojala que hayas podido sacar fotos con Fefa recostada y claro del enano tambien…
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about 1 year ago
Me gusta mucho tu aventura ,te sigo desde el principio y es parada obligada mirar tu pagina cada día, cada vez que entro me entra una envidia de la ostia y por Fefa pues que ya esta bautizada mordiendo el barro( con elegancia),asta otra y buen viaje
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