Así en la tierra como en el cielo: camino a Machu Picchu
¡Hola! Hace ya más de un año que estoy dando la vuelta al mundo a lomos de la moto Fefa. Si has llegado aquí por casualidad y tienes un ratico, quizá te interese saber algo más de mi historia. Conoce la ruta, la moto, entérate de cómo salí de Madrid, cómo empezó todo, lee todo el blog desde el principio o entérate de cuál es mi posición actual.
Al abandonar San Pedro de Atacama y adentrarme en el desierto, una enorme congoja inundó mis sentidos: la civilización se esfumaba a pasos de gigante, y ante mi se presentaban unas colinas descomunales de roca viva y unas lomas arenosas de aspecto muy peligroso, sobre las que caracoleaban frágiles remolinos de polvo. Era todo tan remoto e imponente que me intimidaba. “Dios mío, estoy entrando en el Desierto de Atacama”, pensaba. El lugar más árido de la tierra, donde se han dado períodos de hasta trescientos años sin lluvia. La dimensión épica de la proeza se vio algo opacada cuando, a la vuelta de una curva, aparecieron dos camiones gemelos pintados de amarillo pollito con grandes logotipos de Patatas Fritas Lay’s en su costado.
Ya no hay desiertos, ya no hay aventuras, joder.
En Arequipa, Perú.
Día 375 de viaje. 27ºC. Leyendo Manual de Usuario de Honda Transalp
El final de Chile me impresionó por su magnificencia: Una carretera sinuosa, atormentada por un Pacífico turbulento y desatado, espumante y bravío como el peor de los Atlánticos a mi izquierda, y ahogada casi por las montañas, los acantilados y las dunas de arena a mi derecha, unas dunas y unas montañas de proporciones mastodónticas y aspecto rudo, fiero y agreste. El cielo azul ceniza, el aire polvoriento abrasando mis fosas nasales, pueblos mineros espantosos diseminados a lo largo de la ruta. Así, sin enterarme, pasé el Trópico de Capricornio. No sabía si entrar por fin en Perú o descansar un poco en la civilizada Chile. Me habían estado advirtiendo de que más al norte encontraría pistas de barro, ladrones apuntándome con sus trabucos dieciochescos, cortes de luz frecuentes y alimentos contaminados por todo tipo de bacterias intestinales.
- Perú es como volver al pasado- me advertían todos, sombríos.
Por fin, decidí fiarme de un muchacho granujiento que me puso gasolina en el último bastión chileno.
- Hay de todo. De todo y más barato- me confesó mirando con cierta alarma el cabestrante de Fefa.
Así pues, espoleé mi montura y crucé la frontera -cuya dificultad estriba básicamente en conseguir un formulario bastante críptico en una cafetería y armarse de mucha paciencia-. Nada más entrar en Perú, el paisaje se hizo mucho más monótono: apenas una imensidad plana de color marrón salpicada de chabolas cúbicas de madera habitadas por algún tipo de ser de la pampa. La primera ciudad, Tacna, resultó ser una encantadora sucesión de comercios tropicales, tasquitas mugrientas, coches que no habrían pasado la ITV y tenderetes ligeramente ilegales. Sonaba música latina desde los automóviles repintados y desde las aceras y los tejados. La gente paseaba en grupos bulliciosos como bandadas de jilgueros. Las palmeras vigilaban atentamente la avenida principal, y burbujeaban aromas densos de comidas deliciosas desde las cocinas de los restaurantes. Busqué un alojamiento, y aparecieron tres o cuatro de aspecto algo primitivo y un precio tan bajo que me sentí en la obligación de buscar algo mejor por si pagando el doble podía acceder a lujos principescos. Así fue: un hotel recién edificado, con todas las comodidades y habitaciones gigantescas, me costaba menos de la mitad que en Argentina o Chile. Al salir con el fresco de la noche a cenar, me quedé boquiabierto con los precios de las comidas: desde Asia no veía cosas tan suculentas a un coste tan ridículo. Así pues, Perú empezó a enamorarme. Al contrario de lo que me transmitía Chile -una eficiencia aséptica, civilizada y ligeramente aburrida-, mis sensaciones en Perú eran de jolgorio infantil, divertida precariedad y una difusa alegría mezclada con un imprescindible punto anárquico. Cuando probé mi primer ceviche, me convencí de que debía descansar un poco en esa ciudad, y me aposenté un día entero renqueando por las calles tórridas y empapándome de aromas y colores insólitos.

A la mañana de mi partida, con un mozo de aspecto algo adormilado sujetándome la puerta del garaje, intenté arrancar la moto, que eructó ligeramente aturdida, y se apagó con un suspiro. Lo intenté tres o cuatro veces más, hasta que algo reventó en sus bajos fondos, inundando de aceite el suelo del garaje. Me sentí profundamente ridículo mientras desmontaba de mi enorme moto, con mi traje de cuero, mi GPS y toda mi equipación, y el mozo iba a buscar un cubo de serrín lanzándome miradas de odio primitivo. Era domingo, así que a falta de un profesional del ramo desmonté pacientemente el cubrecarter e inspeccioné minuciosamente la superficie del motor en busca de alguna fisura: no encontré ninguna, el aceite en apariencia había traspasado las paredes de metal como un fantasma atraviesa las paredes de un castillo. Así pues, a falta de un plan mejor, me dispuse a ir a la mañana siguiente a un taller oficial que tuviera a bien buscar alguna solución a mis males. Tacna empezó a olerme mal, y el arrobamiento bucólico que me habían provocado sus calles vocingleras se convirtió en brumosa antipatía. Ni siquiera el ceviche consiguió aplacar mis iras.
Conseguí arrastrar hasta mi moto a un pequeño mecánico, que me recordaba levemente a un mosquito aplastado contra un parabrisas. En cuanto abrió el tapón del aceite, salió un alarmante chorro de gasolina negra que volvió a inundar el suelo del garaje, suscitando la ira descontrolada y visceral pero plenamente justificada del botones del hotel. El mecánico toqueteó delicadamente los bajos de mi amada hasta que emitió como veredicto que el carter no era, y que había que llevar la moto al taller. La llenó de aceite nuevo, la arrancó y, en medio de una enorme humareda blanca, la trasladamos a quirófano. Al cabo de unas horas, me anunció que había limpiado todo por dentro y que la moto estaba como nueva.
- Oiga, pero… ¿por qué se ha llenado de gasolina el…?
- Oh, algo estaba sucio en el carburador -respondió con evasivas-.
- Pero… ¿eso puede haber causado todo este estropicio?
- Oh, un pelito… una motita…
La explicación no me convencía lo más mínimo, pero la moto arrancó con un sonido rotundo y poderoso, y me sacó de Tacna con gran agilidad.
Siguiendo una ruta pavimentada con gran esmero -lejos de los caminos de tierra pedregosos que todo el mundo me vaticinaba- me dirigí a Arequipa, a casi cuatrocientos kilómetros de Tacna. El paisaje era desolado y árido como pocos he visto: enormes dunas de arena parda, cañadas reventadas de tierra roja, lomas suaves de reseca tierra semejantes a espaldas de elefantes cubiertas de polvo. La carretera era una recta infinita que se perdía en medio del polvo pálido oreado por la leve brisa. Me detuve en un mísero pueblo arrebujado en un pequeño oasis que presentaba una cantidad mínima de vida, desesperadamente aferrada al cauce de un río agónico. Una mujeruca me miró asustada cuando le pedí para comer cuy, una especie de rata-conejo que se sirve aquí frito, a la brasa o guisado, pero siempre con aspecto de rata-conejo abierta por la mitad. Sus dientecillos amarillos, sus manitas perfectamente distinguibles en el rebozado dorado y sus cuencas de ojos de aspecto globoso me impidieron disfrutarlo del todo, aunque reconozco que su escasa carne adherida a sus huesecillos me resultaba fragante e inusual. Continué camino y, casi sin avisar, la ruta se metió en una de las cañadas, retorcida como los zarcillos de una vid. Poco a poco aparecieron los barrancos y mi vértigo hizo una vez más aparición y se sentó apaciblemente en el cuentakilómetros de la moto, contemplando el paisaje con sus ojillos amarillos. El viento movía sus orejas puntiagudas y revolvía su pelo ralo y crespo.
- Mira, mira, otra caída a pico- comentaba con su vocecita de gnomo.
- Cállate, hijo de la gran puta- respondía yo.
- Esta te matará seguro- canturreaba.
- Que me dejes en PAZ.
La ruta se hizo más y más desagradable, y el mundo se fue oscureciendo poco a poco y convirtiéndose en una gélida pasta oscura a mi alrededor, hasta que, tras una colina, observé con alivio infinito las luces parpadeantes y trémulas de Arequipa. Justo a la entrada de la ciudad, la moto empezó a balbucear y se paró en un semáforo, rodeada de carricoches, autobuses, tractores, motos y coches de chapa oxidada que no paraban de pitar. Intenté arrancarla sin éxito. La saqué de la carretera a patadas y volví a intentar ponerla en marcha, cosa que conseguí parcialmente tras una serie de patéticos esfuerzos que fueron contemplados con una mezcla de diversión y ascopena por parte de la población local. Finalmente, Fefa se fue arrastrando de forma lastimera y, a escasos cincuenta metros del primer hotel que pude divisar, se dió por vencida. La metí en el garaje arrastrándola entre bufidos y sudores de parto. Como medida de precaución, cerré las llaves de la gasolina para evitar nauseabundas consecuencias a la mañana siguiente.
Conseguí encontrar un mecánico especializado en motos de gran cilindrada con relativa facilidad. La Fefa llegó ahogándose hasta su taller, donde la dejé caer con más bien pocos miramientos. A continuación, me dirigí a la Plaza de Armas, donde mi instinto me decía que encontraría viajes organizados a Machu Picchu. Así fue: al día siguiente salía rumbo al norte a golpe de talonario.
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El viaje en si hasta Machu Picchu es una escénica experiencia que puede verse resumida en esta galería de fotos. Asombra cómo aparece la selva sin avisar. Cómo los buffets turísticos son lastimeramente iguales en todos los rincones del mundo. Cómo la Unesco ha convertido en un decorado de Hollywood todo lo que ha pisado. Cómo la gente se traviste a cambio de unas monedas. Desde el punto de vista humano y vivencial, poco puede decirse de un viaje organizado, así que fui fiel a mi situación de turista de catálogo y me compré un chuyito y me hice una foto con una llama, como puede apreciarse en la foto de la derecha. La única incidencia reseñable, aparte de lo pintoresco de mascar hojas de coca para combatir el mal de altura, fue una picadura de algún tipo de arácnido que, en Oyantaytambo, me dejó fuera de combate durante unas horas, en las que me retorcí de dolor como pocas veces en mi vida.
Algo bien distinto es la experiencia íntima del encuentro con el Machu Picchu, arrebujado entre la bruma y la selva frondosa, al final de la tortuosa Ruta del Inca. En alguna ocasión he contado ya la impresión que me provoca ese momento mágico en el que te topas frente a frente con uno de esos iconos de la Humanidad, esos lugares asombrosos que has visto tantas veces en fotografías. El momento, el lugar, parecen recompensar todos los sinsabores de la ruta. Guardas silencio, empapas tus retinas con colores y formas ya conocidos, ya familiares, que sabes que quizá no vuelvas a ver jamás. Y echas de menos su presencia incluso mientras estás ahí, borracho de luz y de piedras y de volúmenes y ángulos mágicos.
Las viejas rocas, encastradas en una loma roma pintada de hierba, observan las colosales montañas a su alrededor con desidia. Todo a su alrededor es verde oliva. Las nubes son atrapadas por los dedos de las colinas. La bruma juega con las montañas hasta que es vencida por un sol radiante. La silueta de las montañas, repetida hasta la saciedad en postales y fotos de libros de texto, impone con su presencia grave y señorial, solemne y regia.
Machu Picchu es un colosal negocio, cuya explosión tuvo lugar hace unos años, coincidiendo con el ataque de misticismo naïf que experimentó Occidente tras la decepción hippy. Al hombre blanco le hacía falta un lugar mágico y lo encontró en este poblado de propósito desconocido, que sobrevivió a los embistes del tiempo y del hombre de un modo misterioso. En la actualidad se ha convertido en un destino icónico para parejas en celo, ancianos recién jubilados, y manadas de perroflautas ataviados con pantalones bombacho y sandalias de Gucci, que se sientan sobre rocas al sol y cierran los ojos y dicen rezar a una deidad extranjera mientras se hacen fotos con sus cámaras Leica de novecientos Euros para enseñarlas después en su club de campo. Pero Machu Picchu es también un lugar prodigioso, de una belleza sobrehumana, es un lugar que está entre el cielo y la tierra, y que es capaz de trascendernos a todos con el silencio, la majestuosidad y la imponencia de su sencillez oculta entre las montañas. Es uno de esos lugares a los que, sencillamente, hay que ir un día.
Y regresé a Arequipa. Y recogí la moto. Y a los cuatro kilómetros, volvió a desfallecer traqueteando en un semáforo. Dice el mecánico que se ha estropeado la bomba de gasolina, pero no sé qué pensar. A ver si salgo mañana. O no.
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Salíadarunavuelta: La vuelta al mundo en moto de Fabián Barrio
about 1 week ago
ahhh y a mí tu vertigo con vocecita de gnomo me parece supercuqui
ahí sentao anunciando riscos y peligros jajaja!! qué bueno po dio!
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about 1 week ago
Qué bonito recordar…
“Guardas silencio, empapas tus retinas con colores y formas ya conocidos, ya familiares, que sabes que quizá no vuelvas a ver jamás. Y echas de menos su presencia incluso mientras estás ahí, borracho de luz y de piedras y de volúmenes y ángulos mágicos.” Con esto yo me identifico mucho… echar de menos incluso cuando estas allí, sí, si! Tengo que ir y arrobarme en esas laderas…
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about 9 months ago
estimado…sigo sus huellas..en su travesia..estoy preparando una hoja de ruta donde tambien pasamos por esos lares fantasticos…en mto por supuesto…¡¡¡jejeje …
estoy armando una recopilacion de fotos y videos de mi anterior viaje y me gustaria saber en que PROGRAMA haces tus videos y fotografias ¿estan fantasticos……….. saludos desde URUGUAY…
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about 9 months ago
Sony Vegas para la edición de vídeo, Photoshop para retoque de imágenes.
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about 11 months ago
Te a costado mucho dinero viajar por el mundo?
Puedes decir cuanto mas o menos?
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about 11 months ago
Cualquier día sustituyo el logo de la página por la siguiente frase: MÁS O MENOS CIEN DÓLARES USA Y SE PUEDE HACER POR LA MITAD. Joé, es que me lo preguntáis cada día, eh?
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about 11 months ago
para hacer esos viajes habras estado ahorrando durante años no?
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about 11 months ago
Diez años.
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about 11 months ago
Tu viaje es toda una experiencia en cuanto a supervivencia y persistencia. Entre la gente pintoresca, la comida local y las picaduras, has de escribir un libro cuando regreses, el blog va a quedar escaso.
Me encantan tus fotos, son realmente emotivas, verte allí en esos lugares que en los documentales no se llegan a ver, son preciosas.
Un saludo y mucho animo
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about 11 months ago
Impresionante!! Fabian como siempre el video de lujo,vaya putada lo de la bomba de gasofa….Suerte makina.
Vsssssssssssssssss
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about 11 months ago
¿Sabes algo de Fefa?
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about 11 months ago
Hombre, ya estoy en Lima… así que está reparada. En Facebook incluyo contenidos extras, y uno de ellos ha sido la reparación con un mínimo detalle:
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about 11 months ago
Por fin!!!!! me puse al día, espero que estés bien y que fefa mejore, excelente como escribes y seria buenísimo que hagas una recopilación de todos tus videos y fotos en hd las metes en un bluray o en unos dvd´s y seguro que muchos te la compramos, así con esa narración y tus tomas sentimos que viajamos contigo.
Dale enserio lo de hacer el documental que así no sea para volverte millonario recuperas algo
Por ahí eh leído comentarios que te saltes el viaje por Colombia, que no andes por Colombia de noche que te secuestran los marcianos… bahhh puro bla bla bla de gente que se queda con la imagen de documentales y periódicos amarillistas, yo vivo en Colombia y te digo que es seguro andar, no se ha de negar que hace unos años era algo peligroso pero ahora nada que ver. Cuando pases por acá ojala pueda alcanzarte en alguna parte del tramo de tu viaje y tomarme una foto junto a fefa y su jinete jajajaja xD
Suerte con el resto de viaje y espero mas lecturas para seguirte
Julio Cesar Gartner
Colombia
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about 11 months ago
oye!!! que es lo que se ve en el vídeo del minuto 1:08 al minuto 1:15 y en en minuto 1:13 se mueve alguna especie de sombra o algo!!!
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about 11 months ago
Un pelo en la lente, quizá?
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about 11 months ago
Me acabo de leer algunos de tus últimos post que tenía pendientes. He pasado un rato entretenido viajando contigo…
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about 11 months ago
Te estoy aplaudiendo en este momento pero no lo escuchas.
Te aplaudo de todas maneras.
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about 11 months ago
Me han gustado especialmente la entradilla cómica y el vídeo energético.
De nía de nocheeeeeeee yo quiero tomar mi tetitaaaaaaaaa…
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about 11 months ago
Enhorabuena por tú arribo a Machu Pichu, y la paz del lugar te de serenidad para
lograr componer a Fefa. Es muy acertado el comentario sobre el combustible que pasa a traves de carburador y pistón,llegando al cárter. Debes extraer el aceite contaminado,dejandolo drenar bién, sin que trabaje el motor porqué al perder las propiedades no lubrica y no protege el motor. Revisa carburador, quizas al cambiar el cliché original por uno de más diametro para oxigenar mejor la mezcla de combustible en altura,y se desregulo altura del punzón deja sin cerrar pasaje de combustible.
Tomate un tiempo para disfrutar y que Fefa quede ok. para seguir disfrutando de tú viaje, y nosotros también a traves de tu prosa,fotos e imagenes.
Adelante,tú puedes!
Edegar
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about 11 months ago
Pues estupendas las fotos de Machu Picchu .. habrá que ir a conocerlo.
Vaya con la Fefa, se esta portando mal .. (y peor los mecanicos jajaja).
Saludos,
Pablo – Coruña
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about 11 months ago
“La gallina en piel”- dices sentir a esas alturas.
(Parte del poema “ Alturas de Macchu Picchu”)
“Entonces en la escala de la tierra “has” subido
entre la atroz maraña de las selvas perdidas
hasta ti, Macchu Picchu.
Alta ciudad de piedras escalares,
por fin morada del que lo terrestre
no escondió en las dormidas vestiduras.
En ti, como dos líneas paralelas,
la cuna del relámpago y del hombre
se mecían en un viento de espinas.
Madre de piedra, espuma de los cóndores.
Alto arrecife de la aurora humana.
Pala perdida en la primera arena.
Ésta fue la morada, éste es el sitio:
aquí los anchos granos del maíz ascendieron
y bajaron de nuevo como granizo rojo.
Aquí la hebra dorada salió de la vicuña
a vestir los amores, los túmulos, las madres,
el rey, las oraciones, los guerreros.
Aquí los pies del hombre descansaron de noche
junto a los pies del águila, en las altas guaridas
carniceras, y en la aurora
pisaron con los pies del trueno la niebla enrarecida,
y tocaron las tierras y las piedras
hasta reconocerlas en la noche o la muerte.”
¿ fue aquí donde a Neruda, se le puso la piel de gallina? ¿O simplemente fue donde tuvo un sentimiento oceánico que le impulsó desde dentro a pensar en el humano y sacarlo de su hambre interior. Preguntas, preguntas, preguntas
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about 11 months ago
Hola, Qué página tan chévere, apenas la veo, felicitaciones. Yo también viajé a principios de este año a Machu Pichu en moto (de copiloto) y me vienen múltiples recuerdos, conocimos las propiedades del mate de coca, también nos tomamos fotos con las niñas en sus trajes típicos de Cusco y aquella oveja flaca por andar en sesiones fotográficas extensas…. Su relato de cómo se percibe el estar en Perú es ameno además gracioso “..lanzándome miradas de odio primitivo” jejeje también sentimos algunas veces esas miradas y si dicho país en su mayoría es como regresar al pasado, desespera a veces, sobretodo la costa norte peruana, desierto tras desierto y mas desierto ancones y mas desierto uyyy no…. En cambio la sierra es otro mundo, la gente es amable a pesar de la pobreza o miseria más bien dicha, sus paisajes son bálsamo para los sentidos, ni qué decir de Machu Pichu espectáculo para el alma. Perú es el más vivo retrato de lo que hace la corrupción no? Y me causa gran curiosidad cómo le ha ido con los policías de Perú, porque ellos piden $$$ por todo!!
En fin recorrer una nación en moto es andar tu viaje con la gente, sus costumbres, tradiciones y real situación socio-económica.. no es lo mismo coger un avión y a punta de guía turístico solo en sitios lindos del país, en fin todo va en gustos no?? Pero para mí a sido un gran gusto encontrar este blog y saber que en el mundo hay personas que si saben apreciar que un viaje, es una experiencia de vida. Sigo sus anécdotas, cuando venga a Colombia se va a maravillar, saludos y buenas rutas.
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about 11 months ago
Fabian,
Antes de salir de Peru, te podrias comprar te de coca. La hoja de coca tiene mucho uso contra el mal de altura como has contado, sin embargo en infusion (lo venden en bolsitas tal cual lipton),es buenisima contra los males estomacales. Cada vez que algun paisano amigo viaja a Argentina, una de las pocas cosas que pido que me traigan es justamente el te de coca ya que aqui en Canarias no consigo.
El tema de la hoja de coca es bastante comico aqui en España, ya que la gente la vincula directamente con la coca ina. Sin embargo muy poco tienen que ver ambas cosas. Si claro, despues de un proceso hasta donde se utiliza gasolina la hoja de coca se convierte en la puta droga de la furia. Pero es un largo proceso donde se utilizan muchisimas porquerias quimicas. Despues del asqueroso proceso se consigue la droga de maxima pureza, posterior, se agregan porquerias en cada paso de manos antes de entrar en una nariz.
Hace cerca de un año, aqui en Las Palmas un colectivo de bolivianos hicieron una fiesta tipica donde estaban todos vestidos con sus trajes, bailaban su musica, comian sus cosas, etc. Les cayo la benemerita ya que en sus danzas usaban hojas de coca. Los denunciaron, creo que la asociacion pago cerca de 1/2 millon de multa…
Ignorantes!
Buenisima la foto con la Inca Kola, un clasico.
Suerte con Fefa.
¡queremos making of !
¡queremos making of !
¡queremos making of !
Un saludo.
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about 11 months ago
Que pasa??? Que tu óptica también es Leica!!! Solo te falta el campo, que el club ya lo tienes…
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about 11 months ago
Oh, pero es que yo no me paro a rezar a dioses exóticos sólo para decir que les he rezado. Esa es la diferencia entre un pringado -yo- y un perroflauta.
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about 11 months ago
Sí, los lectores stán en lo cierto: Cada día escribes mejor.
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about 11 months ago
Vaya con la Fefa, se está portando mal y eso que la cuidas bien. Que se llene un carter de gasolina no lo había oído en mi vida. ¿Por donde salió el reguero de aceite que se ve en la foto? Si salió del carter, tiene que haber un agujero, si salió por otro sitio que no me puedo ni siquiera imaginar, tiene que haber otro agujero. En fín, cosas muy raras se ven por el mundo y supongo que lo de quitar el filtro del aire no tuvo nada que ver con esto.
Dices que Perú te gusta, me alegro que no te gustara tanto el aseptico y ordenado Chile o Argentina, tan casi europea ella y te inclines más por los toques anarquicos que siempre son mas divertidos. Aquí en España ya está dando asquito vivir, con tanta ley y tanta prohibición, el Estado se está convirtiendo en el Gran Hermano de Orwell con sus ordenadores, tan asepticos y deshumanizados.
A lo peor, o a lo mejor, cuando vuelves te das cuenta que no merece la pena vivir en este país y le das la vuelta a la Fefa rumbo a otro que no sea tan opresor con sus ciudadanos. Entre los radares y la AEAT nos matarán a todos, al final va a resultar que nos estan haciendo sufrir tano por culpa del dichoso dinero.
Un saludo a Fefa y a tí un abrazo, sin mariconadas, como siempre.
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about 11 months ago
Muy buen relato…quedo preocupado por FEFA, con los mecánicos al igual que los médicos se puede pedir una segunda opinión, el problema creo que seria encontrar el mecánico que lo haga.
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about 11 months ago
Lo de Fefa tendras en algún momento que tomarlo con muchisima calma, y si tu dices que Machu Pichu te provoco todo esto pues hay que creerlo y habra que conocerlo, gracias por compartir todo esto.
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about 11 months ago
Hola Fabián:
Te leo desde el primer día pero hoy me animo a escribir. Te comento, normalmente cuando la gasolina se pasa al aceite, el problema viene de las agujas del los carburadores. Si no cierras el grifo siempre le está entrando gasolina a los carburadores, y si las agujas no cierran correctamente la gasolina pasa a los pistones por inercia, y de los pistones se filtra por los segmentos y va a parar al cárter mezclandose con el aceite. La solucion es reparar las agujas y la base de apoyo de éstas en los carburadores hay que mirarla, puesto que seguro que ya no hacen buen apoyo.
Si te pasa la gasolina al aceite, supongo que éste pierde sus propiedades y pierdes poder de lubricación. Y quizás se te salió todo el aceite porque superaste la capacidad del cárter con la gasolina que entró, y encima iba más aguado y menos viscoso.
Espero que ésto te dé una pista para dejar a Fefa en condiciones, e hiciste bien en cerrar el grifo por la noche.
Ya nos contarás!
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about 11 months ago
Es la única posibilidad de que entre gasolina en el cárter, que no cierren bien los carburadores y estén pasando contínuamente gasolina a los cilindros que como no se quema se caiga a los cilindros, aún así la pregunta es ¿por donde se salió ese mejunje?
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about 11 months ago
Cuando regreses te puedes dedicar ha hacer docuementales!! Tu narración, fotografía, música…es perfecta!!!!
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about 11 months ago
Fabian,
Con que te quedas? Machu Picho o Angkor Wat?
Creo que es hora de empezar a mencionar la marca de Fefa a los 4 vientos. Sera que el fabricante sabia de antemano que la moto tiene mas fama que nobleza?
Un saludo.
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about 11 months ago
Machu Picchu causa muchas más sensaciones. Angkor Wat es espectacular, sí, pero no pone la gallina en piel, por lo menos a mi.
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about 11 months ago
Hola Fabian ! Descubrí por casualidad hace unos dias esta página. No solo el proyecto que estas realizando es digno de admiración, sino que ademas las crónicas y los videos son geniales, asi que aquí tienes un seguidor mas, disfruta del Perú !
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about 11 months ago
y hasta ahora es q se te ocurre leer el manual de usuario de la moto!!! :/
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about 11 months ago
Como no te va picar bichitos, con ese calzado, compreseme usted unas buenas botas para estos menesteres.
o prefieres que te mandemos unos zuecos desde tu tierra.
Una aperta, espero que de regreso de tu periplo podamos coincidir en esta ciudad peregrina tomandonos una cañita.
Tom.
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about 11 months ago
¡¡Cuantas preguntas suscita tu viaje!!
Dices-¿Se arreglará de una vez Fefa? ¿Encontrarás un inca que, hable “quechua”, al que dejarás confiado que “la acaricie bien” , por gestos (naturalmente), aunque ella, hable japonés, y sea tu mujer?
Dices-“Las viejas rocas”. Estas rocas (Granito blanco a grisáceo) datan de unos 250 millones de años y están enclavadas en las fallas de Huayna Picchu y Machu Picchu, sin actividad reciente.
Dices-“encastradas en una loma” (encajar, empotrar) ¿Conocían los incas el cemento en 1450 cuando Pachcútec,(1438-1470) mandó levantar esta mezcla de residencia de verano y santuario religioso?
Dices-“pintadas de hierba”. La naturaleza lo pinta todo ¿Cuando empezaron ellos a pintar su naturaleza y a robarle los colores y los materiales a los camélidos nativos para hacer sus tintes y esas ropas que cubren al niño peruano entre pasticos y limones con esos colores tan fuertes, calientes y seguros?. Tal vez este niño sea un descendiente de los tapiceros que trabajaban para el Inca y la nobleza de Huamachuco.
¿Se drogaban para combatir? O solo para seguir viviendo. ¡Qué magistral invitación a preguntarnos los Fefanautas,!
Te preguntan; ¿ los colores tienen definición?
¿Cómo hace un motero para aprender mecánica sobre la marcha y al mismo tiempo respirar por los ojos?
De granito a granito, de volcán a volcán, hay un sentimiento común en el humano en todos los continentes por dominar las alturas y desde allí impartir su razón, aunque otros crean que están en el restaurante del Palacio de la Luna, comiendo ratita conejera, sobre todo si están arriba y han quitado la escalera.
Suerte en el descenso. Mañana una página más de tu “Atlas”
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about 11 months ago
Impresionate el lugar,transmite paz en foto asike alli no me lo kiero ni imaginar.Espero no sea nada lo del pie.No estaria mal que llebaras un poko de amoniaco para las pikaduras pero es normal que no lo llebes pq vas sin Fefa y siempre hay algo que se escapa.Fefa te esta avisando de que algo no va bien.Creo que debeis de tomaros unos dias de descanso mental y mecanico para que hagais las paces y a Fefa la miren bien con lo que lleba entre las bielas y lo que le keda aun creo que ahora debes ser mas exigente con kien la meta mano pq de no ser asi te puede dar una averia muy cara o irreparable.Se meticuloso con el aceite que la hechan y el anticongelante,limpiala con frecuencia las rejillas del radiador y ten al dia su filtro de aire y bujias,procura no apurarla la gasolina para que no se trague la suciedad del motor.Debes seguir siendo igual de meticuloso y prudente que cuando saliste pues el exceso de confianza en los mecanicos y el bajar un poko la guardia Fabi puede que te juegue una mala pasada y aunke ya casi lo tienes hay que seguir como hasta ahora.Cuida a Fefa y hasta que no este fina no la muebas y relajate un poko mentalmente tu para que todo baya como hasta ahora crak.Un abrazo.Voy contigo.
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about 11 months ago
…Leyendo en Manual de la moto…, jajaja.
Vaya tobillo hinchado, supongo que en tu botiquín llevas Urbason.
Y cómo sabes hacer vídeos, machote.
No nos dejes en vilo con lo de Fefa, a ver qué pasa…
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about 11 months ago
una de cal y otra de arena
un dia frente al machu, y otro frente al mecanico que no da con la averia.
es la vida! animo, a mi se me rompio la bomba de agua de mi citroen a las 7 am camino de andorra, el domingo…
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about 11 months ago
Fefa se va a poner como una niña de 15 !!! y juntos los dos van a seguir impregnándose del camino, del mundo, de culturas diferentes … me sigues emocionando y convidando en cada relato la magia del compartir. Gracias
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about 11 months ago
Observo en tus palabras un incipiente y creciente recelo al hombre blanco, como si estuvieses cansado de turistas simplones que solo quieren hacerse fotos y aunque estoy en gran parte de acuerdo, no creo que todos los que se hacen fotos sean perroflautas. Debes de conservar algo de fe en la humanidad, por tu bien. ¿o no? tú dirás.
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about 11 months ago
Muy buenas Fabián!!
Podrias hacer un pequeño post con fotos y todos los sintomas de Fefa. Con todos los expertos que te siguen seguro que das con la solucion.
Respecto a la picada de araña tranquilo lo mas que te puede pasar es que te conviertas en Spiderman jejejeje
Un saludo y espero repares pronto a Fefa.
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about 11 months ago
Comidas raras, picaduras de insectos peligrosos (casi mortales), lugares mágicos y problemas con la moto… lo que esperabas, no?
Un abrazo fuerte y sigue disfrutando!!
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about 11 months ago
Que lindo lugar donde estas!! Este año espero poder conocerlo y disfrutar tambien del ceviche.
Recemos para que el problema de Fefa no sea dificil de resolver. No te enojes tanto con las paradas que te impone el destino, vos sabes que el viaje esta saliendo perfecto.
Te mando un fuerte abrazo, Daniel.
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about 11 months ago
El Machu Picchu… que ganas!!! el año pasado se nos frustró el viaje a Bolivia y Perú por la inminente llegada de nuestro primogénito, así que tuvimos que cambiar un viaje de ensueño por un carrito, cunita y demás trangalladas “imprescindibles”… eso si, con el cambio y la llegada del vástago, ganamos por goleada
y por suerte, el Machu Picchu seguirá ahí esperando por nosotros.
Que bueno el vídeo, que curradísimo!!! y la crónica, en tu línea, genial!!
Lo de Fefa pinta feo, pero como no tengo ni idea de mecánica… simplemente desearle una pronta y definitiva recuperación.
Y como sé que eres un gran comedor, solo recomendarte las Salteñas, que no estoy seguro de que en el Perú sean como las bolivianas (de comer con las piernas abiertas, jeje), pero si solo se parecen un poquito, valdrán la pena
Mucho ánimo en el viaje Fabián!!!
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