close¡Hola! Hace ya más de un año que estoy dando la vuelta al mundo a lomos de la moto Fefa. Si has llegado aquí por casualidad y tienes un ratico, quizá te interese saber algo más de mi historia.
Conoce la ruta, la moto, entérate de cómo salí de Madrid, cómo empezó todo, lee todo el blog desde el principio o entérate de cuál es mi posición actual.

Una vez más me enfrento al interrogatorio de los lectores de Facebook. Como ya he hecho en alguna ocasión, he dejado en mi muro un tema abierto para que cualquiera que quisera plantearme una pregunta pudiera hacerlo para este Making Of. En esta ocasión, el aluvión ha sido más que importante, y me ha salido un texto demasiado largo, que supongo que sólo leerán los interesados. Desde ya, pido perdón por la longitud. La pregunta más recurrente (casi la mitad hacen referencia a ella) es qué diablos pienso hacer con mi vida cuando vuelva, ahora que sólo faltan unos pocos meses para el inevitable retorno. Y lo curioso es que no tengo contestación para esta cuestión. Salí sin un plan B, dispuesto unicamente a ver qué ocurría si me dirigía hacia el este y con el único objetivo de follarme la vida. Y resulta que al final de ese largo camino estarán mi casa, mi perra, unas pocas gentes menos que antes traté… y poco más. Eso, desde fuera. Evidentemente, mi vida interior se habrá enriquecido mucho. Pero el viejo Kavafis, que ha estado ronroneando dentro de mi casco durante todo este viaje, ya me lo había advertido: “aunque la halles pobre, Ítaca no te ha engañado: Así, sabio como te has vuelto, enriquecido con tanta experiencia, entenderás por fin qué significan las Itacas”. Así pues, yo no me preocuparía tanto sobre qué pienso hacer cuando vuelva. Algo haré. Lo que sea. Seré la puta de alguien, o conseguiré un curro que me encandile, o montaré un chiringuito por mi cuenta, o quizá simplemente acabe jugando desnudo con la perra y escuchando viejos elepés de Mocedades hasta morirme. La cuestión no es, repito, lo que haga, sino quién voy a ser. Y aunque tampoco tengo una respuesta clara para eso, sí sé que seré alguien mejor que quien salió.

La mer.

La mer.

Alejandro N.S.: Hola amigo, ¿qué tal va todo? ¿Cuánto te queda? ¿sólo terminar Africa, no es así?. Bueno, mi pregunta es: ¿Ha habido algún momento en el que la situación fuese tan mala que hubieses deseado no haber nunca empezado ese viaje? La situacion puede ser mala tanto fisica como tecnica como psicologica, ok?

OK. Sí, claro, ha habido momentos desagradables, sobre todo porque yo los veía como desagradables, pero fíjate… sólo tenía que mirar a mi alrededor para darme cuenta de que lo que yo estaba viviendo como un momento difícil es para muchas personas el día a día. Quiero recordar, por ejemplo, cuando me vi en medio y medio de Colombia, en territorio FARC, rodeado de jungla y metido horas y horas interminables en una senda de barro que parecía chocolate fundido. En aquel momento, si me hubieran dicho “pulsa este botón y vuelves inmediatamente a casa a tu vida anterior” lo habría hecho sin dudarlo. Pero luego pensé… qué coño, la gente que vive aquí, pasa esto a diario, ¿acaso soy yo menos?. Por otro lado, hacer este viaje me ha bendecido con cantidades casi infinitas de paciencia. Así que cuando me enfrento con una situación especialmente mala, recuerdo que todo en esta vida es temporal. Y tiro p’alante.

Le tropic de capricuarn.

Le tropic de capricuarn

Eduardo L.: Si volvieras a hacer un proyecto así, no te gustaría prescindir del factor ‘exposición virtual’ y viajar más solo, menos proyectado al mundo?

Pues no. Me gusta mucho contar cosas, es algo que disfruto una barbaridad, y me encanta recibir retroalimentación, y aprender de los lectores. Si tuviera más energías, publicaría más posts, más vídeos, y contaría muchas más cosas… pero a veces el calor me puede, qué le vamos a hacer. Una cosa que he aprendido con todo esto es que internet te devuelve diez veces lo que aportas a la red. Definitivamente, si volviera a salir mañana, volvería a contarlo con un vídeo o con un post.

Flo R.: ¿Qué lugares te quedaste con ganas de recorrer?…

Muchos. Quizá me arrepiento de no haberme quedado más tiempo en el sudeste asiático. Asia es mi gran debilidad, y en concreto Laos-Camboya-Tailandia-Malasia-Indonesia son un quinteto de países que requieren mucho más tiempo del que yo he podido dedicarles para poder sacarles todo su jugo. Ahí puedes encontrar los paisajes más hermosos del mundo, la gastronomía más sorprendente, la historia y cultura más inesperadas, y las gentes más risueñas. De verdad que esos lugares merecen mucho la pena.

Abel C.: ¿de qué te arrepientes?

De no haber sabido explicar a los míos mejor las intenciones de este viaje.

Begoña L.: ¿Te da miedo volver? ¿Qué sientes cuando piensas en el momento de entrar a España?

Miedo, absolutamente ninguno. Me da muchísima pereza volver a poner en marcha el engranaje de una vida monótona. Sacar mis cosas del almacén, poner en orden mis cuentas, hacerme con un móvil, cambiarle la batería a la Ducati que me espera en el garaje, no sé, esas cosas del vivir a las que me tendré que enfrentar cuando retorne. Mis sentimientos son contradictorios. Alguna vez he dicho en el Facebook que necesito unas vacaciones y la gente se me ha echado encima enfurecida, pero es que esto de viajar es un trabajo muy duro. Imagínate en un país cualquiera del mundo, con un petate que tienes que hacer y deshacer todos los santos días, imagínate hacer trescientos kilómetros en moto y ponerte a buscar un alojamiento antes de la puesta de sol: deshacer las maletas, ducharte, buscar un sitio donde cenar, dormir, volver a empaquetarlo todo, volver a subirte a la moto… eso, todos los santos días durante meses y meses. Así que mi sofá, mi camita, los tres paseos diarios de Vaca, los fines de semana de mantita y vídeo son una perspectiva que, desde aquí, tampoco se ven tan mal.

Lucas T.: ¿Leiste Papillon?

Sí, cuando era un chavalillo, pero a raíz de tu pregunta lo he rescatado y acabo de darle un segundo y gozoso repaso.

Minigadi N. L.: Me gustaria que comentases tus miedos a la hora de preparar y realizar el viaje. (problemas con visados,documentos…) qué problemas te esperabas y han sucedido y cuáles no esperabas y han sucedido, y sus soluciones o sorpresas con la facilidad con las que has solucionado esos problemas.

Te confesaré algo: Hacer esto está chupado. De verdad. Pero eso sólo lo descubres cuando ya estás metido en el ajo. La única barrera infranqueable es la que pone tu mente. Pero una vez la superas, el resto va rodado. Cuando veía esos mapas, esas carreteras infinitas, cuando me imaginaba cruzando fronteras o salvando escollos, siempre me parecía imposible. Pero una vez llegas a los sitios, te das cuenta de que todo es mil veces más simple de lo que habías imaginado. He cruzado países en guerra civil, arrasados por el monzón, por la guerrilla, qué se yo. Lugares que desde el sillón de casa resultan aterradores. Y luego vas, los cruzas, miras atrás y dices… “eh, qué coño, si hasta ha sido divertido!!”
Ahora me toca atravesar Etiopía. Resulta que me he enterado de que no se puede. ¿Te crees que me preocupa lo más mínimo? Algo aparecerá, hombre.

Nacho A.: ¿Qué harás cuando termines la vuelta? La vuelta a la vida real puede ser brutal ¿Has pensado en qué vas a hacer en el futuro? ¿Ligado o desligado al mundo de la moto/viajes? ¿Estás preparado para la “depresión post parto”? ¿Serás capaz de estar un par de días sin montarte de nuevo en una moto? Creo que deberías ponerte en contacto con Ted Simon. Anda por la red. ¡¡¡Un abrazo, fenómeno!!

No sé qué podría yo decirle a Ted. Debe de estar hasta los mismísimos huevos de que le escriban tipos que han dado también la vuelta al mundo. Como ya he dicho más arriba, no sé muy bien a qué me dedicaré. Abriré Infojobs, y a ver qué encuentro. Supongo. O a lo mejor algún lector está deseando echarme una mano y contratarme por una astronómica cifra que incluya varios ceros y coche de empresa.

Les ardillites.

Les ardillites.

Minigadi N.L.: Por cierto. Creo que somos muchos,los que esperamos un buen libro para cuando acabes tu aventura. Con las mejores fotos y relatos.
Estare encantado de comprarlo y buscarte para que me lo firmes.

No sé yo.

Julian B.P.: ¿Acaso se a vuelto imprescindible para hacer un largo viaje estar continuamente conectado a la red? ¿no te obliga a estar demasiado comprometido con tus seguidores?

Para empezar, yo no me siento obligado con nadie más que con mi mismo. Si cuento cómo me va y lo que hago es porque disfruto haciéndolo. Intenté entrar en periodismo, pero no me dio la media -esto merecería un post aparte-. Pero sí tengo que decir que internet se ha vuelto un recurso de información y de intercambio de datos crucial para el viajero de largo recorrido. Desde dónde conseguir un visado a cuál es el mejor hotel en un sitio determinado, pasando por consejos mecánicos o argucias para atravesar una frontera complicada. Sin internet me habría costado todo mucho más.

Àfrica C.M.: Las dos preguntas que te queria hacer ya te las han hecho: si escibirás un libro, y que harás cuando termines de dar esa vuelta, te podrias venir a Andorra a dar una vuelta ¿no?

sehhhhhh.

Isabel G.: ¿Cómo te ves dentro de 10 años?

Infinitamente más viejo.

Isabel G.: Voy a Ghana en abril…sé que no está en tu ruta pero ¿alguna recomendación para este continente desconocido para mi?

No sé mucho de Ghana. Pero sí puedo decirte que este continente puede ser bastante duro para un viajero con poco kilometraje, no sé si es tu caso. Su pobreza es abrumadora. Y también mucho más fácil de lo que parece desde fuera. Por el momento, tras seis países bajo las ruedas, tengo la sensación de que Africa es muy monótona, con cambios muy suaves y graduales. Su naturaleza está domesticada y para acceder a ella hay que hacer desembolsos muy grandes de dinero, y los nativos tienen con los occidentales una relación de abastecimiento. Muchas manos extendidas, muchas miradas desesperadas. Casuchas de barro. Montañas de mierda. Basicamente, si tienes dólares nuevos (no valen con manchitas o con rajitas) no tendrás absolutamente ningún problema logístico. Otra cosa es lo que el entorno haga con tu alma.

Le palace.

Le palace.

Alejandro G.P.: En los momentos de soledad, cuando te sientes solo, ¿a quién llamas? ¿haces el viaje realmente solo de verdad? ¿qué has visto que realmente te dejara con la boca abierta?

Pues por fortuna no soy una persona que se sienta sola. Realmente recuerdo unicamente un par de momentos de soledad en el viaje, en los que la distancia con otros seres humanos me resultó dolorosa. Quizá tenga que ver con el hecho de ser hijo único, desde chiquillo estoy acostumbrado a vivir en soledad y disfrutarlo mucho. O quizá sea un poco enfermo mental. Cosas sorprendentes las veo todos los santos días, tal vez por eso esta experiencia es tan increíble: ¿te imaginas tener a diario una cosa que fotografiar? Ahora mismo estoy escuchando los sonidos de la noche al borde mismo del Lago Malawi. Hay una noche sin luna preciosa, apacible, trufada de estrellas. Se escucha el rumor del lago y el cri-cri de los grillos. De fondo un sonido de guitarra que no sé muy bien de donde viene, y el parloteo de una decena de voces africanas. Estoy encaramando en un balcón de maderucha dominando el lago negro. Pasan los murciélagos muy atareados entre las copas de los árboles. ¿No es para dejarme eso con la boca abierta? Y así es mi vida, todos los santos días.

Benito S.: De todos los paises que has visitado ¿cuál ha sido el que más te ha gustado y donde mejor te han tratado?… Saludos y mucho animo que ya vas por menos.

Eso de que ya queda menos parece más bien una amenaza :D
Mi país favorito es Tailandia, siempre lo será, creo. La esencia del Asia vocinglera, algo caótica, excesiva, multicolor, pero también espiritual y reflexiva. ¡Y esos paisajes del sur, madre mía! También pongo muy alto Perú -sobre todo por su gastronomía y sus precios contenidísimos-.
El país donde la gente es más hospitalaria es, sin duda alguna, Pakistán, y en general todos los países islámicos.

María A.G.: ¿Buscaste compañía antes o durante? ¿O la idea fue siempre ir solo?

Ir solo tiene una ventaja fundamental: cuando te da la gana de hacer algo, lo haces. Cuando no quieres hacer nada, no lo haces. ¿Que quieres comer? pues comes. ¿Dormir? duermes. ¿te apetece quedarte tres días en un sitio? lo haces. ¿Pasas sin comer porque ayer el hotel te salió muy caro? pues nada. No tienes que rendirle cuentas a nadie más que a ti mismo. Y eso mola. La verdad es que os preocupa mucho que esté solo, pero solo se está increiblemente bien. Palabra de niño psicópata.

Diana B. Ch.: ¿Cuál es la comida que más te ha gustado, ya has ido a Peru ? .. Cuentame lo mas horrible que hayas probado.

Sí, ya he pasado por Perú. La gastronomía peruana quizá sea la más rica que he probado en el mundo, seguida muy de cerca por la tailandesa. Dentro de la gastronomía peruana, destacaría la causa y el ceviche. También en sudamérica me encantó la lechona de Colombia. De Asia central destacaría los mantys y las sopas con tallarines.
Lo más asqueroso que he probado en mi vida fueron las palmas de pato, sumergidas a traición en un cuenco de noodles en Tailandia. Y es que a veces, señalar una foto en la carta de un menú no tiene los resultados esperados.

Dave K.: Juer, llevo tanto tiempo leyendote, que casi podría responderles yo todas las preguntas :P . Asi que esta vez paso de preguntarte nada. Exprime cada segundo, porke no sabes si vas a repetir, oportunidades como esta… son muy especiales. Sigue disfrutando, llorando, riendo, haciendo el loco, y entreteniendonos… como hasta ahora.

Inshallah…

Renata O.: ¿Qué tal tu experiencia por México?

En México había estado sólo una vez, y me lo había pasado bomba, claro que había ido precisamente para eso, dado que se casaba una gran amiga mía. Este segundo viaje me ha servido para conocer un poquito más ese hermosísimo país. Créeme si te digo que los mexicanos no sabéis valorarlo lo suficiente, no tenéis ni idea de la delicia de país que tenéis entre manos. Cuando le dices a un mexicano que vas a visitar su tierra, inmediatamente te relata lo peligrosísima que es, y te da la sensación de que vas a entrar en un territorio en guerra. Pero en realidad, México es apacible, su gastronomía es asombrosa por lo simple pero sabrosa, México puede ser tan monumental como delicado, tan ruidoso como apacible. México es un país que merece la pena, quizá el país con más personalidad de todo Centroamérica.

Les ardillites 2

Les ardillites 2

Erik P.A.: Una vez esta aventura termine, ¿qué crees que preferirás, campo o ciudad? ¿Repetirias la vuelta con una Fefa? ¿Cuántos kms. lleva Fefa? Te preguntaria mil cosas más, pero preferiría hacerlo tomando algo y charlando.

Seguramente vuelva a ser el bicho urbanita que alguna vez fui, pero me tomaría las cosas menos en serio. Fefa está resultando ser la máquina indestructible que supuse que sería, pero tiene un seriíiiisimo problema de sobrepeso, que quizá me llevaría a elegir un modelo más liviano si volviera a repetir esta aventura. En cuanto al kilometraje de la gorda, lo sabréis muy pronto.

Gorka R.: ¿Cuál fué el mayor obstaculo para la decision y preparación de tu aventura?

Tragar el sapo de dejar allá a las personas importantes para mi.

Jose Miguel M.M.: ¿Qué ha sido lo mas satisfactorio del viaje y lo mas duro, Fabi? ¿y qué crees que es lo que más te ha cambiado esta aventura en tu forma de ser?

Creo que lo más duro de soportar es el calor de la zona intertropical. Lo digo en serio, esta gente se asa aquí, y eso te quita completamente las energías para hacer cualquier cosa. Lo más satisfactorio, por otro lado, es sin duda el contacto con la gente. Yo, como buen psicópata que siempre he sido, veía esta respuesta -por otro lado muy común entre viajeros- como una pose, pero es realmente así, el contacto con la gente es lo que enriquece de verdad el viaje. Y no siempre es fácil, de hecho los abismos culturales, económicos, idiomáticos, sociales hacen que en ocasiones profundizar con las gentes del camino sea casi imposible, pero en ocasiones, cuando lo consigues, paga muchos sinsabores de la ruta.
Lo que más me ha cambiado… bueno, seguramente el viaje me ha bajado mucho los humos, me ha vuelto más receptivo a lo que hay ahí fuera, pero sobre todo me ha curado a ostias la pijería. Bañarme en un cubo en compañía de cucarachas, comer arroz con cartílagos, esperar cinco horas la firma de un funcionario caracúlico, apartar moscas de mi sopa y seguir comiéndola, usar cinco días la misma camiseta, dormir en sábanas sospechosas… todas esas cosas han pasado a formar parte de mi día a día, y ahora las enfrento con una cierta sonrisilla malévola, como burlándome un poco de lo estúpido que era en mi opulencia maniática.

Raul N.S.: ¿Qué te queda para volver a casita? jejeje

Pues verás: ahora mismo hay que atravesar Tanzania -con sendas paradas en Zanzíbar y el Kilimanjaro- y aposentarse en Nairobi para resolver el barullo burocrático de atravesar Etiopía, Sudán y Egipto. Hay grandes posibilidades de que deba modificar la ruta de Etiopía, porque desde hace un año ese país no concede visados a extranjeros en otra embajada que no sea la de su país de origen, así que me temo que voy a estar peleándome un par de semanas en Nairobi con la hermética administración etíope. Creo que la sudanesa también es bastante aleatoria, dicho sea de paso. Una vez diseñada la ruta, llegaré al Nilo y lo subiré hasta El Cairo. Luego, una visita a lo que popularmente se conoce como Tierra Santa, y vemos qué pasa con Siria y su prohibición de acceso a quienes previamente hayan visitado Israel. Ni idea de cómo resolver eso, quizá haya que tomar un ferry en Israel hasta Grecia. Lo veremos en el momento, aunque mi intención es hacerlo por tierra si fuera posible. Una vez en Grecia, el resto es bastante sencillo: siempre hacia el oeste. Bienvenido a casa. Tachán, fin de la partida, gracias por participar.

Le bandoneon

Le bandoneon


Jose Manuel C.N.: ¿Qué harás con fefa cuando termine el viaje? ¿quedártela, donarla ha un museo, venderla o jubilarla?

Supongo que entrará en un período indefinido de semi-jubilación, será la moto de ir al super -por sus enormes maletones- y la de los fines de semana aventureros. Ni idea. Mi moto habitual es una Ducati Monster -fardona, ruidosa, nerviosa, ágil-, que me está esperando despojada de todos sus líquidos y de la batería en un garaje en Madrid, con el coño lleno de telarañas.

Luis Íñigo G.: En realidad, ¿qué vas a hacer con tu vida cuando vuelvas?! Aunque me temo que eso no es para un makeing of… :)

Os dije que era la duda más frecuente…

Fernando C.: La segunda vuelta al mundo, ¿cuándo?

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Alberto B.: Modificaste tu moto para que tuviera más autonomia, pero he visto q otros viajeros de largas distancias no le cambian el tanque a las Fefas. ¿Hasta qué punto es necesaria esa modificación? En uno de los laterales de la moto llevas un winch, recuerdo que mencionanste q te fue útil en una etapa porEeuropa al principio, pero no lo has vuelto a mencionar. ¿Te está siendo útil? creo que eres el único que lo lleva. ¿Llevas material de acampada o sólo duermes en hoteles? ¿Coleccionas pequeños recuerdos de los sitios por lo que has pasado?. Supongo que debes estar curtiendo tu paciencia pero ¿qué es lo que aún te dispara los nervios, lo que más te suele cabrear?

Bueno, por partes. El coste de modificar la moto para tener más autonomía es bastante bajo, en comparación con otro tipo de modificaciones que considero menos útiles. Creo que es bastante importante agrandar el depósito de la moto, aunque bien es cierto que, en el mundo domesticado, al que tenemos acceso el 99.99% de los mortales, siempre hay una gasolinera cada trescientos kilómetros. No obstante, hay países -sin ir más lejos acabo de pasar Malawi, con un serio problema al respecto- que tienen dificultades de abastecimiento, y es en esas ocasiones cuando agradeces tener un buen depósito. Además, es mucho más cómodo cargar para 500 kilómetros que estar buscando gasolineras cada 250.
El tema del winch ha levantado muchísima polémica, en decenas de foros me han puesto de gilipollas para abajo por llevarlo, diciendo que si incrementa el peso, que si desestabiliza la moto, que si es una estupidez o una extravagancia, blablablá. El winch es muy útil porque actúa de contrapeso con el bidón de gasolina que llevo atado al otro lado de la rueda, para emergencias. El bidón lleva seis litros, más uno que pesa el bidón, es justo lo que pesa el winch. El winch ha estado en funcionamiento tres veces, que yo recuerde, en todo el viaje, y habría sido perfectamente posible sacar la moto de ese atolladero sin él. PERO. PERO. PERO. Yo aconsejaría a todo el mundo que pusiera uno. Más que nada porque en todos los controles policiales, en todas las fronteras, cada vez que paras en alguna parte y necesitas algo de alguien, se lo quedan mirando, le hacen fotos, te preguntan por él… en definitiva, es una forma como otra cualquiera de hacer amigos. Así pues, como no molesta y sólo me trae cosas buenas, aunque sea totalmente innecesario, pues aquí se queda.
No, no llevo material de acampada. Quizá sea un craso error, pero dado que sólo he necesitado emplear la hamaca de emergencias un par de veces en todo el viaje, la envié de vuelta a casa con Mamá, cuando vino a verme a Johannesburgo esta navidad. Prefiero los hostaluchos, más que nada porque ya es suficientemente jodido rodar todo el fuckin día, deshacer maletas, lavar camisetas, y demás zarandajas, como para pensar también en montar el chiringuito y cocinarse un arroz en medio de la jungla y los mosquitos. Aunque claro, hay quienes adoran la llamada de la naturaleza. Con respecto a esto, has de hacer lo que debas hacer. Lo que sí puedo decirte es que, si no quieres acampar, no tienes por qué hacerlo: el mundo tiene recursos suficientes.
En cuanto a coleccionar, sólo compré un pequeño souvenir en todo el viaje, una cafeterita de latón en Laos. Creo que está algo perjudicada en el fondo del baúl de las herramientas, y no creo que pueda usarla nunca. Ahora me ha dado por las pulseritas de perroflauta, y estoy comprando una cada vez que puedo, más que nada porque otra cosa no cabe en la moto.
Mis cabreos, hoy por hoy, son casi exclusivamente debidos al binomio gilipollas al volante + calor.

Le manger.

Le manger.


Grover N. del P.: En mi opinión desearia que comentes sobre la calidad de la moto para un periplo de este tipo, qué componentes se desgastan o fatigan rapido, frenos, cauchos, amortiguadores, motor, asiento, etc etc y por otro lado las cosas que son innecesarias y fueron de paseo como equipaje y cuales te faltaron… Siguele dando, que vas lejos en forma divertida y entretenido ;)

Como quizá hayáis intuído por mis crónicas, yo no tengo ni idea de motos, ni sé conducirlas, ni nada. Pero a juzgar por las pocas averías de importancia que ha tenido Fefa en todo el recorrido, creo que acerté de pleno con el modelo, aunque es enormemente pesado para determinados trayectos -ripio, grava, arena, lodo, etc-. Por el momento, Fefa ha requerido un cambio de embrague, otro del regulador de voltaje, un cambio de un tubo de vacío que me hizo la vida imposible de Perú a Colombia y una intervención algo surrealista en plenos Andes para dotarla de más aire en el filtro. También hay que tener en cuenta que mis cálculos era acertados en cuanto a la importancia de su ausencia de electrónica: no en todos los países del mundo pueden ponerte a punto un ABS. A veces me dan mucha envidia los que calzan comodísimas y enormes BMWs plateadas, con esos seductores cromados y esa pinta de naves espaciales, pero luego pienso… ¿le habrían sabido cambiar el embrague a eso en Pakistán?. La polémica al respecto sería infinita, porque los defensores de las BMWs molonas dirían que el embrague, para empezar, no se me habría quemado al escalar la Cordillera del Karakorum. He reflexionado mucho sobre esto, y he llegado a la conclusión de que la moto que tienes que usar es la que te guste, la que te haga sentir orgulloso, la que te enamore, la que, cuando has dejado aparcada, hace que te vuelvas a mirarla y te haga sonreir levemente. La vuelta al mundo se puede hacer incluso en carrito de supermercado, conozco la historia de un japo que lo ha hecho.
Tema desgastes: evidentemente, las gomas se van como si rodaran sobre lija. Cambios ha habido en Rusia -innecesarios, pero como estaban programados, los hice de todas formas-, Bangkok, Chile, Mexico, Brasil -neumáticos de muy baja calidad, pero era los que había- y Johannesburgo. Quizá vuelva a cambiarlos en Nairobi, porque los Heidenau que me recomendaron y montaron en Johannesburgo se están agrietando cosa mala, y no quiero encontrarme en medio y medio de Sudán con una goma rota por ahorrar cien dólares. Frenos, llevo cuatro cambios, va haciendo falta el quinto, tened en cuenta que tienen que detener un motón del carajo de la vela, el equipaje y a mi. Kit de arrastre, es el tercero. Filtros de aceite, deben de ser los quintos, aunque no me hagas demasiado caso al respecto. Pinchazos, he tenido como cuatro, tal vez. Los amortiguadores delanteros han sido los que más intervenciones han requerido: dos, en Chile y en Brasil. Los traseros, están impecables por ahora.
Más que cosas innecesarias, te haré una confesión: todo mi equipaje real, el que uso a diario, me cabe en una mochila de 15 litros. Esa es la que llevo a los hoteles, y la que necesito realmente -cargadores, camisetas, ropa interior, portátil, poco más-. Aparte de las herramientas, que como es lógico hay que tener, yo diría que lo demás es bastante irrelevante. En cuanto a la equipación de la moto, creo que son imprescindibles las defensas y el cubrecárter. Y muy importantes el Crampbuster y el Airhawk. Y para tu propia vestimenta, necesitas el mejor mono que puedas permitirte, el más versátil y con más medidas de protección que encuentres. En eso, yo no escatimaría gastos.

Rakso A.C.: Un chico joven y guapo como tu… ¿qué tal pasa por el mundo solo? ¿qué chicas de que paises te han resultado mas “SIMPATICAS”?….

Has olvidado mencionar que soy un psicópata y uso el mismo mono de cuero desde que salí, ambos items actúan como extraordinarios repelentes.
Para gustos, evidentemente, colores. No obstante, si quieres un ranking personal, diré lo siguiente: Rusia cuenta, a mi entender, con las mujeres más hermosas del planeta, pero su belleza es gélida y su personalidad distante. Pero sí es cierto que cortan literalmente la respiración. En Tailandia parecen ser más permisivas y en Indonesia, las adolescentes musulmanas sienten fijación por el hombre extranjero, y su cortejo es casi acoso, aunque lleves barba de una semana y vayas oliendo a zorro. En Venezuela están las mujeres más producidas, incluso de niñas llevan top, minifalda, cardado, uñas esculpidas y carmín en los labios incluso para bajar la basura.

Luis Í.G.: ¿Es que nadie va a preguntarle por el sexo durante el viaje?!? Ups…

Sí, lo hacéis constantemente.

Alberto B.: Claro que lo hemos echo, varias veces. Pero no suelta prenda.

Correcto.

Anabel G.T.: Por ahora, ¿Cuál ha sido el mejor y el peor momento del viaje?

Creo que muchos seguidores de esta página conocen ya el mejor momento de todo el viaje. Acababa de dejar atrás China, que había sido especialmente arisca y difícil. Tras la frontera con Pakistán, en un lugar agreste y remoto, en el que la moto se rindió y hubo de ser arrastrada montaña arriba, me encontré en un senderucho de piedras, carcomido por los desprendimientos. Un grupo de obreros pakistaníes, pobres como las ratas y vestidos con harapos, intentaban despejar la carretera -por llamarla de alguna forma- con sus propias manos. Hicieron una especie de túnel humano y se pusieron a gritar “¡¡¡WELCOME TO PAKISTAN SIIIIRRRR!!!” a voz en grito levantando los brazos en señal de júbilo. Creo que nunca me he sentido así en mi vida, y seguramente nunca vuelva a vivir algo semejante.
¿Momentos malos? claro que ha habido alguno. Pero para ser sincero, muchísimos menos de los que pudiera esperar. Por ejemplo, cruzar Mozambique de este a oeste ha sido un suplicio de barro, baches y miseria de dos días y pico, pero no siento que el sacrificio se corresponda a la magnitud de lo que el viaje me está dando.

Elgalle H.: Mi pregunta: después de esta aventura ¿no corres el riesgo de sentirte vacío al concluirla ? ¿como sigue esto?

Sí. El “y ahora qué” seguro que va a ser difícil de asumir. Has dado justamente en el clavo.

Juan Jose O.D.: Una pregunta, creo, poco frecuente para un viajero solitario durante su viaje. ¿Volverías a viajar solo en otro saliadarunavuelta?

Pues la verdad es que la soledad es una óptima compañera casi siempre. A mi me pasa. Y ojo, cada vez hay más embalajes individuales en los supermercados, así que id acostumbrándoos…

Alejandra R.: ¿LLoraste alguna vez durante esta vuelta al mundo? ¿de soledad? ¿de rabia? ¿de miedo? ¿saudade? ¿de amor? ¿de angustia? ¿de arrepentimiento? ¿de felicidad? ¿de tristeza? ¿o un mix de sentimientos? ;)

Suelo llorar con mucha frecuencia por las emociones que suscita en mi el camino, los paisajes, las sensaciones y la gente. Es llanto positivo, purificador, honesto. Me sienta bien. Me gusta. No me sabía tan llorón, pero llevo llorando todo el viaje así. Supongo que es bueno.

Oscar T.: Ya te queda poco…..¿y luego qué? En fin, no tengas prisa por acabar.

Hum.

Ivan B.M.: Imagino que ya estará hecha está pregunta, y a falta de “pocos” lugares que atravesar para tú llegada, ¿qué lugar, país o ciudad, sería el elegido, sí tuvieras que escoger uno de este mundo, para vivir?

Bangkok. O quizá Medellín. No, Bangkok. Con presupuesto ilimitado, quizá Sydney o Nueva York.

Luis Q.: ¿Habrá libro?, ¿has llegado en algun momento a aburrirte, a no saber qué hacer, a tirar la toalla… es realmente todo tan “envidiable” como nos cuentas…?

No creo que haya libro, no me he acostado con Belén Estéban ni tengo fuerzas-paciencia-ganas de pelearme con editoriales que no sienten el más mínimo interés en escuchar a escritores noveles.
Por supuesto, ha habido muchos momentos en que he sentido un profundísimo hastío. Y muchas ganas de plantar. No te quepa la menor duda. Y en mis escritos, creo que se ven reflejados muchos de esos momentos de debilidad. Pero si algo tengo claro es que todo sufrimiento es temporal. No hay tormenta que cien kilómetros dure.

Javier B.S.: Con la experiencia que ya tienes con este viaje: ¿qué cantidad y tipo de ropa llevarías si tuvieras la oportunidad de repetirlo? yo para hacer un viaje de una semana me llevo medio ropero, no se me ocurre qué podría llevar para dos años :P . Siempre me ha llamado mucho la atención el tema de la higiene, ¿cómo haces para lavar la ropa a lo largo del mundo? (a mí se me ocurre con un poco de jabón en cualquier lavabo de cualquier hostal y a correr). ¿No te da miedo la vuelta a la superficialidad y egoísmo de Europa?. De todos los países en los que has estado, ¿con cuál te quedarías por la calidad humana de sus habitantes?. ¿Qué cosas inútiles metiste en la maleta y que no has usado jamás, ¿y qué has echado en falta?. Salu2!!

Pues mira, la ropa que vayas a llevar depende del clima al que te vas a enfrentar en tu viaje. Si vas a viajar en verano, como ha sido mi caso, en concreto hace falta: Tres camisetas, dos calzoncillos, dos pares de calcetines, unos zapatos cómodos y flexibles, un pantalón corto y una chaquetilla de abrigo. Con ese vestuario, puedes aguantar el tiempo que quieras, meses incluso, salvo que tengas previsto acudir a cocktails de gala o a una sesión de opera. Y si por algún motivo necesitaras algo más -no veo por qué- siempre puedes acudir al mercado local. El tema de la higiene lo he resuelto así: en mi neceser llevo una especie de biberoncillos con detergente de ropa, suavizante de ropa y suavizante del pelo. Además, llevo una pastilla de jabón. Las camisetas, calzoncillos y calcetines los lavo casi a diario en el hostal, mientras me ducho al final de la jornada, y lo cuelgo todo en algún lugar ventilado, y casi siempre se secan de noche. Empleo jabón de ropa y el suavizante, porque neutraliza los olores corporales a base de bien. Para la ducha empleo exclusivamente jabón.
Sí, el tema de la superficialidad de occidente realmente me aterra. Cada vez que piso un centro comercial pienso… “Dios mío, ¿realmente yo pasaba tiempo en estos sitios?. Supongo que es un problema al que me enfrentaré en su momento, como otros muchos, y a ver cómo reacciona mi Nuevo Yo.
Sobre la calidad humana de la gente, como he dicho ya en muchas ocasiones, es en el Islam donde encuentro más muestras de hospitalidad. En concreto, en las zonas más pobres del Islam. También me sorprendió muy positivamente Venezuela a ese respecto. Si no hubiera estado gobernado por el gorila que lo gobierna, que con sus ajustitos económicos hace la vida imposible al viajero, me habría encantado recorrer ese país con más calma exclusivamente por la bondad de sus gentes.
Y en cuanto a echar en falta algo… si te digo la verdad, cualquier cosa que necesites la tienes en el camino. Eso es algo con lo que no contaba, y salí cargado con linternas, pilas, material de cocina, hasta una mosquitera. Pero coño, si en los sitios donde hay mosquitos ¡ya tienen mosquiteras!. Hazme caso, viaja sin nada, el propio camino te proporcionará lo que necesites.

Pablo H.: Sinceramente: ¿hay algún sitio al que no volverías? ¿algún sitio que recomendaras NO ir bajo ningún concepto? no es por ponerme negativo, ¿eh?

No creo que volviera a Managua, por lo menos no en moto. De hacerlo, viajaría más anónimo, porque me parece un lugar de una pobreza desesperada. Caí ahí a pesar de que sabía que lo que me encontraría no sería fácil. Es un manicomio, como casi todas las capitales de Centroamérica.

Saul M.M.: ¿Has encontrado ya lo que saliste a buscar?

Eso lo sabré cuando regrese.

Le arbolito

Le arbolito

Jazz Z.: Una vez tus tajetas perdieron la cinta magnetica, ¿cómo se hace para obtener nuevas tarjetas si tu baco esta del otro lado del mundo? ¿tú solo actualizas contenido del Blog o algun amigo te hecha una mano cuando no tienes internet? ¿Al pasar de un país a otro dónde sueles conseguir divisas? ¿me regalas un sillin de aire de los que se siente como en una nube? ¿compras todo lo que comes, algunas veces has cocinado para comer? ¿alguna vez te a preocupado dónde coños voy a dormir hoy? …sobre todo en Africa, ya sé que los demas lugares han sido hoteles y eso. ¿Qué tecnologia llevas que te hacen la vida mas facil (ej: rejol wifi y cosas como esas que nos has mencionado)? ¿qué cosas absurdas llevas? ¿piensas que de pronto vas volando o muy rapido por los lugares?

Madre mía, con esto tenemos para un making of enterico. Lo de las tarjetas ocurrió en más de una ocasión, y la forma de solucionarlo es contar en el banco con un cómplice y en Madrid con uno o dos amigos de verdad. Encargas nuevas tarjetas al cómplice del banco, y cuando están, se acerca tu amigo y te las envía por mensajería al otro lado del mundo.
El blog lo actualizo yo solo. Hasta llegar a Africa, era relativamente sencillo encontrar Internet en casi cualquier parte. En África es casi imposible, tengo dos vídeos en cola que no sé cuándo o cómo podré subir.
Al pasar por las fronteras normalmente ya he gastado hasta el último penique que llevaba encima, y si me queda algo, lo invierto en gasolina, un bien cuyo valor es una excelente moneda de cambio. Y al pasar al siguiente país, busco el próximo cajero, y adelante con el viaje. Siempre empleo dinero de plástico en cajeros, pero no dejo que me carguen gasto alguno en la tarjeta, porque corro el riesgo de que me la dupliquen. Del mismo modo, no empleo wifis públicas para efectuar transacciones bancarias por internet, al ser éstas vulnerables.
El cojín lo vende 2TMoto a un precio excelente.
Sí, he cocinado a lo largo del viaje. La cocina es una de mis grandes pasiones, y no la he ejercitado todo lo que hubiera querido. En hostales de mochileros normalmente la cocina está a disposición del viajero, pero es difícil contar con ingredientes para una sola comida -por ejemplo, una cucharadita de aceite, una cebollita, etc-. Siempre que he cocinado ha sido por estar alojado en casa de alguien, como forma de retribuir la hospitalidad.
Sí, el tema del alojamiento es complicado en algunas zonas del mundo, pero normalmente terminas desarrollando un cierto olfato por los lugares, y ultimamente estoy teniendo una suerte increíble. Ten en cuenta además que donde hay gente hay alojamiento. De calidad dispar, pero lo hay. No sabría decirte cómo hago para encontrar los sitios, pero es una mezcla de investigación por internet, echar un vistazo a los nombres de los sitios en el GPS, una ojeada a la fachada, los coches que duermen delante del lugar… Normalmente, si no tienes reserva previa, el GPS te lleva al lugar donde hay mayor concentración de hoteles. El resto, depende de tu criterio y cuánto estés dispuesto a gastarte.
Sobre tecnología, y tras la muerte del reloj detector de wifis tras una tormenta tropical bastante fuerte, ahora mismo de electrónica llevo sólo un tablet con sistema operativo Android, un portátil para editar los vídeos, la cámara de fotos -Panasonic Lumix LX-5-, el GPS Garmin y la cámara para tomas desde la moto -una Contour HD-. Determinadas aplicaciones de cartografía, lectura de ebooks, conversión de divisas y pasatiempos en el tablet hacen mi vida mucho más llevadera. Para quien sienta curiosidad, es un Galaxy Tab en su modelo básico de ocho pulgadas, porque me cabe perfectamente en el bolsillo del mono.
Y, en efecto, en muchísimas ocasiones pienso que paso demasiado rápido por los lugares. Pero qué le voy a hacer. No se puede ver todo ni hacerlo todo.

Carlos A R.M.: ¿Y cuando vuelvas qué? ¿Y cuando quieras hacer un viaje qué? ¿Despues de hacer algo así qué queda por hacer?

Queda mucho por hacer. Si por viajar fuera, todavía tendría cerca de cien países que recorrer que no he visto. Y zonas por las que no he podido pasar por limitaciones de tiempo, paciencia o presupuesto. El mundo está lleno de desafíos. Y si no, ya verás lo que me va a costar encontrar curro, ya verás…

Julian R.: Despues de más de 100.000 y 54 paises viajando con chaqueta y pantalon de cuero… ¿qué coño usas para desodorizarlos?? ¿¿¿¿¿Y el casco ya amerita un exorcismo??? Buen viento Fabian!

Es que no es un mono cualquiera. Es un mono Halvarssons indestructible que puede meterse en agua con detergente y sale de ahí impecable. De verdad que es una maravilla de la técnica. En 2TMoto venden un producto que se pulveriza en el interior y mata todos los microbios que se acumulan en el interior de las prendas y desodorantes de casco que lo dejan oliendo a flores. Además, comercializan líquidos que regeneran la piel. En definitiva, la tecnología ayuda mucho para no resultar un paria.

Jor G L.: Pues como ando un poco perdido. Sólo preguntaré. ¿Que estapas/paises te quedan por hacer?

Ahora tiramos al norte hasta El Cairo. Al este a través de Israel y Jordania. Intentamos subir hasta Turquía por tierra o a Grecia por mar. Y todo recto de vuelta a España. Como decimos en Galicia, a carreiriña dun can.

Wilson B.: Mi mujer asegura que no se conoce al andar asi de rapido por la vida, yo digo si!!! Estamos imaginando ya programando con mi hijo de 12 años uno de 26 mil kilometros. La pregunta es ¿Dónde encuentras la informacion exacta en la web, la embajada o en la carretera? ¿El promedio del valor de la gasolina es 1 dolar en el mundo? ¿Y el gps dónde lo actualizas? ¿Vas guardando la ruta marcada el? ¿Próximo viaje será en avión de descanso o en la Fefa? ¿Mordomo es un buen compañero de viaje? Ya encontaste su nacionalidad porque era igualito los Argentinos jajaj.

Bueno, quizá no se conozca totalmente, pero se tiene una impresión bastante clara de cómo es el mundo dando tumbos por él. Los olores, las gentes, los edificios, los comercios, los sabores. Yo muchas veces dudo que puedas llegar a conocer totalmente un lugar aunque vivas en él mucho tiempo, porque tu propio bagaje personal, tu forma de ver lo que te rodea, está fuertemente influido por quién eres y cómo has llegado hasta allí. Además, quienes están en el sitio que quieres conocer no siempre te permiten conocerlo como quisieras. Estoy pensando en esos perroflautas que se van a la India seis meses a encontrarse a si mismos y se quedan en Rishikesh aturdidos de hongos alucinógenos y confusas lecciones de meditación trascendental, por ejemplo. No creo que esa gente conozca mejor la India que yo, que sólo he estado un mes rebotando de un lado a otro montado en moto, avión, bus y tren. Vayas a donde vayas, por muy bien que te acojan, siempre serás un extranjero, que ve las cosas con ojos de extranjero, y las entiende con las entendederas de un extranjero.
Sobre la información precisa de los lugares… si te digo la verdad, no es tan tan imprescindible saberlo todo del sitio a donde vas a ir. Supongo que si haces un viaje corto, de una semana, a un lugar concreto, y lo planificas durante mucho tiempo, es natural que te empapes de guías de viaje, literatura afín, foros, películas, en fin, esas cosas que hacía yo cuando me iba de vacaciones a lugares exóticos. Pero cuando haces un viaje muy largo, es casi imposible llegar a ese nivel de conocimiento del medio, y lo mejor que puedes hacer, si no quieres volverte loco, es dejar que la cosa fluya a tu alrededor. Dos webs importantes de referencia para planificar el viaje son Wikitravel y Horizons Unlimited.
El promedio de la gasolina por el mundo se acerca más al dólar y medio por litro que al dólar, aunque Venezuela baja mucho la media mundial.
El GPS solía actualizarlo en páginas web de descarga ilegal de mapas pirateados, cuyo contenido estaba alojado en Megaupload. Ahora no sé qué coño haré. Algo habrá por esos internetes digitales.
El próximo viaje está un poco distante como para pensar en qué será. Seguramente Fefa no esté en plena forma cuando llegue a España, así que, de ir en moto, tendría que ser en otra montura, intuyo. Y en cuanto a Mordomo, es un tocapelotas que sólo se materializa cuando menos falta hace.

David Alexis C.C.: Fabián, habla de los trámites burocráticos en las fronteras y de la búsqueda del alojamiento. Creo que son dos cosas fundamentales, porque, aparte del aprovisionamiento del combustible y los repuestos de la moto, lo demás es disfrutar. Suerte y un abrazo.

No creo que lo demás sea disfrutar, hay un montón de detalles ridículos que pueden hacer de tu vida un pequeño infierno cotidiano, como la posición de una tormenta tropical en relación a tu ruta. Eso es algo, ahora que lo pienso, que el ciudadano de a pie ni se entera de que existe. Antes de embarcarme en esta aventura, veía que la lluvia venía, se quedaba y se iba. Ahora soy consciente de dónde está la borrasca, y cómo viaja empujada por el viento. Leo en mi brújula a dónde me dirijo y vaticino si me encontraré con ella y debo parar a comer para dejar que pase de largo. Oteo en busca de montañas que la detengan en su lento viaje por el cielo. No sé, tienes una relación más personal con los elementos. Pero estoy divagando, perdona.
Cruzar una frontera es algo casi mecánico para mi. Casi todas funcionan igual: Primero, inmigración. A ellos sólo les interesa tu pasaporte. El problema que puede surgir aquí es que necesites visado, en cuyo caso se puede obtener en la misma frontera o en la embajada del país al que vas, en la capital inmediatamente anterior. Ejemplo: Viajas a Malawi, estás en Mozambique. Vas a la embajada de Malawi en Maputo, pides visado, y con eso acudes a la frontera. Normalmente tienes que completar un pequeño formulario absurdo que sólo sirve para que el funcionario de turno se limpie el culo con él. Fin del trámite. El segundo paso normalmente es Aduanas. Quieren ver los papeles de tu moto y comprobar que no la has robado. Querrán comprobar que la moto es tuya, que los papeles que llevas se corresponden con el vehículo en el que viajas, y que no llevas droja ni colacao en las maletas. Casi siempre te encontrarás con un funcionario hastiado que se limitará a sellarte tu carnet de passages y a dejarte pasar con un suspiro. A veces querrán comprobar el número de chásis, con lo que simplemente los arrastras a un lateral de la moto y se lo enseñas. A veces querrán toquetearte el interior de una maleta. En tercer lugar, en alguna frontera querrán asegurarse de que no llevas una fruta oculta en alguna parte. Quien dice una fruta dice un poco de tierra contaminada con miasmas del enemigo en algún lugar. O un camaleón plegado dentro de un tubo. Son los de sanidad, tocapelotas menos frecuentes, pero que también tienen derecho a la vida, supongo. Otras fronteras tienen a un pavo cobrando por absurdeces -impuestos de carreteras, impuestos de turismo, impuestos de banda de música, impuestos por los impuestos, en fin, cualquier absurdez que se le haya ocurrido al gobernadorzuelo de turno-. Aquí puedes encontrarte con la dificultad de que el cobro sólo se efectúa en moneda local, en cuyo caso una hueste de conseguidores agitarán ante ti fajos de dinero, encantados de cambiarte a precios ridículos. Para estas ocasiones, es bueno llevar encima unos cuantos dólares crocantes y recién salidos del horno. Finalmente, hay otra dificultad con la que puedes toparte: que te exijan, en algún momento de todo el proceso, un seguro local. Pero en ese caso, habrá también un ejército de comisionistas de seguros que te cobrarán veinte dólares por un seguro temporal de un mes. Viven ahí mismo, en las fronteras, pegaditos a los mostradores. No tienes más que levantar un dedo, y se te lanzarán todos encima como hienas hambrientas.

David C: La verdad es que tendria miles de preguntas para hacerte. Solo haré unas poquitas. 1) ¿Podrías seguir viajando luego de este raid mundial? 2) ¿Volverías por algún país en especial para visitarlo más a fondo? 3) ¿Encontraste el amor en alguna parte del viaje (me refiero hacia otra persona, una Dulcinea…)? 4) ¿Qué cambiarias de toda tu organización si debieras volver a viajar? 5) ¿De qué te has arrepentido enormemente? 6) ¿Qué cosa te a causado mayor plenitud al punto de querer cagarte en los mismisimos pantalones de felicidad? 7) ¿Volverías a usar la misma marca de moto o la cambiarías habiendo visto los demás viajeros en estos dos años? 8) ¿Te sientes un verdadero Quijote en su Rocinante? 9) ¿Podrias hacer tu desde tu lugar un mundo mejor? ¿O ya está todo perdido? 10) ¿Podrías venir de vista a mi casa durante el tiempo que quieras?. Un abrazo enorme Fabián!!!!

Algunas preguntas ya han sido contestadas por aquí, pero en cuanto a las que no… Sí, por supuesto que podría viajar más todavía. Es como si preguntas a un cantante si podría cantar hasta la jubilación. Viajar es una actividad vocacional, hay personas que lo adoramos y lo convertimos en un objetivo vital, y personas que nos ven como bichos raros. Igual que la cocina, la enseñanza, la paternidad, el gusto por los animales o por escribir cartas. Hay gente que siente vocación hacia esas cosas, en mayor o menor medida. Está claro que yo soy un loco furioso. Lo que no sé es si tendría energías suficientes ahora mismo, porque me siento bastante viejo, y el viaje no ha hecho más que incrementar esta sensación en mi. Pero por otro lado… ¡quedan tantas cosas por ver! ¡tantos perfumes por oler! ¡tantas comidas por probar!… Volvería por todos los países, incluso por Ucrania, que como todo el mundo sabe es un puto país de mierda: Me arrepiento muchísimo de no haber visto Chernobyl o Kiev, así que habrá que volver allí algún día. Eso sí, ni de coña pago soborno a los guardias de la frontera de nuevo, cabrones.
Soy de la opinión de que el amor no se encuentra si no se busca. Eso de que “aparece cuando menos te lo esperas” es una chorrada, sin predisposición no surge. Y no he estado especialmente predispuesto a enamorarme de nada salvo del propio Mundo, la vida, el vivir, el saborear, el sentir. Todo eso me ha enamorado irremediablemente. Quizá sea lo más positivo que he sacado del viaje: un amor nuevo, incondicional e infinito hacia las sensaciones que regala la Vida.
Si volviera a viajar, lo haría más liviano. Planificaría menos. Me daría más tiempo para recorrer los lugares. Sería más osado, más sociable, pero sobre todo, buscaría un cuerpo que fuera más tolerante con el calor. Quijote no me siento, por falta de Sancho Panza y Dulcinea, pero es que además, él era caballero andante en busca de entuertos que desfacer, y yo sólo soy un humilde tragador de caminos, aunque ambos compartamos una dosis similar de locura. En cuanto a hacer del mundo un lugar mejor, daré la vuelta a la pregunta, si me lo permites. No creo que mi misión sea hacer del mundo algo mejor, eso me queda un poco grande, pero sí puedo intentar convenceros de que ya es muchísimo mejor de lo que lo pintan. Darme cuenta de eso me ha costado muchos miles de kilómetros. Sólo espero que mis palabras os eviten unos cuantos baches del camino.

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