Vídeo, crónica y fotos: todo sobre la ruta al Gran Sur
¡Hola! Hace ya más de un año que estoy dando la vuelta al mundo a lomos de la moto Fefa. Si has llegado aquí por casualidad y tienes un ratico, quizá te interese saber algo más de mi historia. Conoce la ruta, la moto, entérate de cómo salí de Madrid, cómo empezó todo, lee todo el blog desde el principio o entérate de cuál es mi posición actual.
La mañana se desperezó suavemente sobre Buenos Aires. Me había prometido salir lo antes posible, pero conseguir un seguro de moto resultó ser una tarea ligeramente más compleja de lo que esperaba. Ya se sabe, Argentina: Colas, mate, calma chicha, gente que no se sabe muy bien qué quiere o qué hace, vaya a esta ventanilla de acá, lleve el recibo al Pagofácil, el sistema no funsiona, capaz mañana.
La muchacha de la agencia se apiadó de mi todo lo que pudo, pero se vio en la obligación de aplazar poco a poco la emisión de la póliza por diversos motivos burocráticos -la gente que tenía que darle la cotización se había ido a hacer algo a alguna parte-. Se acercó la hora de comer, así que bajé a un McDonald’s algo enfurruñado: Buenos Aires estaba resultando ser ligeramente pegajoso. Por fin, a las tres de la tarde emergió de las entrañas de la agencia de seguros un muchachillo de barba rala y aspecto infinitesimal, y me entregó una bolsa con los tan ansiados papeles. Se la arrebaté de las manos como un corredor de relevos y salí atropelladamente a la calle. Fefa se portó: un par de ronroneos, un par de saltos, como desperezándose después de un período tan largo de inactividad. La caspa de la ciudad se sucedió durante unos cincuenta kilómetros, y dio paso a llanuras con leves lomas verdes que se repetían suavemente a ambos lados de la autopista. La noche emergió de la nada a la altura de un pueblito roñoso de casitas bajas agonizantes llamado Dolores. La propietaria de un pequeño hotelito me indicó amablemente cómo ir al único restaurante del pueblo, que acogía a la flor y nata de la región: un par de abuelos encopetados, una pareja furtiva de maduriles señorones devorando un arroz de mariscos, una señora escuálida picando como un ave zancuda un platito de ensalada.
A la mañana siguiente decidí emplear la jornada en encontrar el rancho que acogió a mis bisabuelos cuando emigraron a Mar del Plata, a principios del siglo XX. El paisaje persistía: lomas suaves, aterciopeladas, una carretera rectilínea obedeciendo ductilmente las suaves inclinaciones del terrero. El día estaba hermoso: un calor débil oreaba los campos y una tremolina brisa desperezaba timidamente las copas de los árboles y desprendía sus primeras hojas muertas como quien deshoja una margarita. Al borde de la carretera, asistía al espectáculo de la infancia de las afueras de una gran ciudad: niños de polvo jugando a arrastrarse sobre neumáticos grandes y gastados, haciendo los recados, caminando en pony por la vereda. Aparecieron las primeras capillitas en honor al Gauchito Gil, una especie de santo de las carreteras al que se tiene ciega devoción, y al que se erigen casetitas de hojalata pintadas de rojo donde se ofrece tabaco, vino y moneditas. Al llegar a Mar del Plata y comprobar que era una ciudad grande y abastecida, la paranoia que llevo arrastrando desde hace ya varios días me hizo pararme en una casa de recambios e improvisar un pit-stop de fin de jornada: Fefa llevaba con el mismo filtro de aceite desde Rusia y con el mismo lubricante desde Pakistán, así que le di un mimo que la dejó como nueva: Ella me lo agradeció encabritándose suavemente. Dormimos en un hotel carísimo a dos cuadras de la deliciosa costanera. Mar del Plata es una hermosa ciudad balnearia de avenidas rectilíneas, grandes espacios ajardinados, edificios altos y coquetos. Tiene el encanto decadente de Buenos Aires sin asfixiar tanto como él. Preside la ciudad una bella bahía dorada que desparrama arena muy fina al Atlántico.
La Patagonia apareció después. Y el viento. Era tal su furia, que el depósito de Fefa se vació cien kilómetros antes de lo previsto por luchar contra su fuerza indómita, y tuve que dejarla en el arcén para ir a por gasolina subido a un camión conducido por un tano: hijo de emigrantes italianos. Al principio, las suaves lomas que me habían acompañado tímidamente me fueron abandonando, y dieron paso a una vasta extensión de planicie que se fue despojando de arbustos hasta que unicamente los rastrojos parecieron ocupar el mundo entero. La carretera dejó de regalarme las suaves curvas, y poco a poco las rectas empezaron a hacerse interminables. Como una última burla, se presentó al atardecer a la izquierda de la carretera un encantador pueblito fantasma: Las Grutas. Un frío glacial ululaba por sus calles desiertas. Había llegado como un manto gris el fin de la estación turística. Los negocios estaban todos cerrados, apenas subsistían un pequeño hotelito austero y sucio en el que me alojé, una confitería donde me atiborré de alfajores, un restaurante del que yo era el único cliente, y una desconcertante tienda de ropa india para perroflautas. El hotel -que parecía sacado de una mezcla de Cuéntame y El Resplandor- era más caro incluso que el de Mar del Plata: poco a poco me fui dando cuenta de que la hostelería, a medida que descendía al Gran Sur, se iba haciendo más y más cara y de peor calidad. Al día siguiente aparecieron los primeros guanacos, de aspecto entre aristocrático y bobalicón. Se acercaban a la carretera y me miraban pasar, desconcertados, rumiando y cavilando sus penas, observándome impasibles con sus grandes ojos como lagunas. Si les pitaba, enloquecían de repente y salían huyendo, dando grandes zancadas dignas de un atleta. Un pequeño armadillo me vio pasar con gran indiferencia. Dos fabulosas liebres patagónicas del tamaño de un niño se quedaron atrás hociqueando y observando a su alrededor como una pareja de ancianas miopes y puntillosas. Y entonces apareció la Península Valdés. Era tal la variedad de fauna que iba encontrándome -incluso una horrible tarántula hizo dramático acto de presencia en la casita de información turística a la entrada de la península-, que llegué a creerme que realmente vería los prometidos leones marinos, pero no fue así. Pernocté en el pequeño pueblo de Puerto Pirámide, un lugar -según me explicaría un hombre ocioso en un restaurante días después- “donde no hay nada pero hay que ir a verlo”. En la Península Valdés tuve mi primer encuentro con el ripio, un tipo de carretera absurda hecha de tierra prensada y una fina y peligrosa capa de talco que hace deslizarse la moto como si patinara sobre hielo. A mi entender, si no hicieran carretera darían un mejor servicio que con el famoso ripio.
Continué entonces descendiendo hacia el sur. Los pícaros ñandúes hicieron entonces compañía a los guanacos. Eran como grandes pelotas de pluma encaramadas a dos pértigas que, subitamente, se deshacían como pompones enloquecidos cuando pasaba cerca de ellos. Puerto Pirámide dio paso al fétido Puerto Madryn, Puerto Madryn a Comodoro Rivadavia y Comodoro a Puerto San Julian. En el GPS me sedujo el nombre de un hotel: La casita de Kitty. Resultó ser una modesta pensión no lejos de la única gran calle del pueblo: cuando la recorría en la gélida noche buscando algun lugar donde cenar, se fue la luz en toda la localidad, dando paso a una miríada de estrellas que guiñaban sus ojitos diamantíneos, traviesas. La calle fue tomada por jóvenes con exceso de testosterona que hacían carreras desesperadas en coches paupérrimos tuneados con lo que encontraban más a mano. Los entendí.
El otoño por fin me alcanzó en Río Gallegos, a punto de cruzar a Tierra de Fuego. Asomé mi cabeza despeinada por la ventana del fúnebre hotel en el que me alojaba, y descubrí unos enormes nubarrones grises que se cernían sobre el asfalto. Di gas y los dejé atrás: una enorme corona azul se divisaba a lo lejos, al final de la interminable recta. Tras muchos minutos, la corona fue agrandándose, y finalmente un destello vaporoso de sol me cegó: había ganado a la borrasca. Sin embargo, por fin me dio caza en cuanto entré en Chile, tras dejar atrás el Estrecho de Magallanes.
En ese momento, cayó una importante tromba sobre mi. Atardecía, el frío era atroz y la carretera un barrizal infame. Logré culear hasta un albergue delicioso regentado por una señora agradabilísima, que me cobró lo que le dio la gana por una merecida ducha hirviente y una cena deliciosa, algo que yo admití sin rechistar, al fin y al cabo esa mujer había arrastrado al medio de la nada cada tablón y cada pieza de mobiliario que había allí, algo digno de admiración. La mujer -que lo dejó todo por amor treinta años atrás y se fue a vivir a Ninguna Parte con su marido- subsiste con un generador eléctrico en precario equilibrio con el Cosmos, preparando salsas deliciosas y bocadillos exquisitos.
Al día siguiente amaneció nevando. Una fina capa de escarcha cubría el colorido dibujo pakistaní del depósito de gasolina de Fefa. Decidí arrebujarme tímidamente en la habitación a ver películas que me había descargado ilegalmente a mi ordenador empleando para ello páginas en las que se ofrecen, vulnerando la ley, listados de material protegido por derechos de autor. Cuando al día siguiente despuntó un sol muy tímido entre inmensos nubarrones grises, di por fin el salto entre montañas y bosques, lagos y majestuosas curvas, al Fin del Mundo: Ushuaia.
| DailyMotion: | |
| Insértalo: |
Si has disfrutado de este artículo, puedes (debes) retribuírmelo compartiéndolo en Facebook, Twitter, Menéame o Tuenti
Simplemente haz click en los enlaces y se abrirán en una ventana nueva los distintos servicios. Así de fácil. Hazlo. Ya. 




















Salíadarunavuelta: La vuelta al mundo en moto de Fabián Barrio
about 10 months ago
Enhorabuena de nuevo Fabián. Hagas lo que hagas pareces tener el don de la elegancia, de la belleza, de la poesía. Un placer volver a tu página, a tus creaciones a tu hondura.
Tu voto:
0
0
about 11 months ago
Hablando de viento, turbulencias y… cascos! Qué casco llevas?! Utilizas tapones?! Seguro que nadie mejor que tú para comprender mi obsesión por estas anodinas preguntas!
un abrazo
Tu voto:
0
0
about 11 months ago
Un Schuberth C3. Lo tienes aquí:
http://www.2tmoto.com/Casco-Schuberth-C3.html
A mi entender, es el mejor casco del mundo.
Tu voto:
0
0
about 1 year ago
Te seguimos esperando en Colombia….un abrazo fraterno
Tu voto:
0
0
about 1 year ago
Tanto en el relato como en el video, el nomre “Tierra de Fuego” es un error, o decidiste cambiarlo por alguna razon en particular?
Tu voto:
0
0
about 1 year ago
¿Lo dices por “del”?
Error mío, mi ignorancia, en realidad.
Tu voto:
0
0
about 1 year ago
WOW,WOW, para qué voy a decir más…..
Y fíjate que yo descargo material con copyright en los mismos sitios que tú, pero tengo unas cuantas facturas de discos duros donde dice que ya pago por ese concepto, así que ilegal, ilegal, no es… Que me lo discutan en un juzgado.
Voy a leer la última entrada, que me he quedao atrás…
Tu voto:
0
0
about 1 year ago
fabian como es que se llama el programa que utilizas para los videos ?
Tu voto:
0
0
about 1 year ago
Es el Sony Vegas!
Tu voto:
0
0
about 10 months ago
Gracias Fabian, tenía la misma duda
Tu voto:
0
0
about 1 year ago
Espectacular…….y que frrrrioooooooo!!!
Salu2
Tu voto:
0
0
about 1 year ago
gracias por las fotos ,y que buen relato,siempre lo digo pero es la puta verdad,ánimo Fabián!!!!
Tu voto:
0
0
about 1 year ago
MKCHIS !!!!!
Estoy al 100% con “ché” Román…¿por dónde andas?…
Sé que lo tienes todo perfectísimamente cubicado; pero sin embargo, no puedo por menos que sentir, también como él, una…¿lo dejamos en “leve”?… preocupación por el área que has de cruzar con lo que se lee, mayormente y vamos a creer que es muuuuy !!! “exagerado”.
Debo tenerte aburrido sin duda, Fabián; por someterte a elegir entre la cantidad de “puxarra” de música que te he ido enviando, respondiendo a tu solicitud de compañía”
Hice la cuenta la vieja: Si envío muchos, algo le parecerá adecuado.
Cuídate, vigila y y adelante con los faroles, campeón. Seguimos contigo.
Tu voto:
0
0
about 1 year ago
Fabían…¿existís todavía?…jajajajaja. Che, espero que todo vaya sobre “ruedas” bueno sobre las ruedas de la poderoza “fefita”. Te envié hasta el tema que estaba escuchando…como habrás podido observar, hasta el de Marco Polo te envié. Pensaba, aquí hay un muchacho de Rafaela, pcia de Santa Fe que hizo de Ushuaía a la Alaska.(¡Guarda que tenemos criollos viajeros también!). Obvio en una homónima como tu fefi, nada más -creo- más caballos, bueno no muchos: una Africa Twins. Donde se le complicó, fue cruzar el Canal de Panamá y un poco más allá, antes de pisar frontera mexicana. Lo que te iba a decir, y espero que lo tomes en cuenta. En la zona de selva, en Colombia(Si vas por tierra), ya que de Quito(Ecuador) a Bogotá lo podrías hacer en avión, no lo hagas de noche…ni en pedo!!!. Operan los grupos de guerrilla y hace unos años atrás un amigo junto a otros, no tuvieron la mejor idea que ir de noche de Bogotá a Cartagena…a mitad de camino, los paró un “control” de la FARC y safaron, porque tenían parecidos con personas locales. Y eso sipppp…pagaron el “peaje”. No se te vaya a dar la PUTA idea de decir que sos extrangero…porque aplicaré la vieja y conocida frace:”Fabián, te recordaremos eternamente en nuestros corazones” Te secuestran au-to-má-ti-ca-mennnte!!!(De paso, frace que conocerás, ya que viviste cerca de un cementerio de niño.
Cuidate hermano !!!!. Un abrazo…y a ver che, si subís algún videito,…algo…no sé? poné un poco de nieve acá en el sitio, arena de la 40(jajajajajaajajajajajaja)…¡¡¡¡¡¡¡¡da signos de viddddddddda!!!.
Tu voto:
0
0
about 1 year ago
Pero… si… publiqué… el mismo vídeo que estás viendo… hace… tres días… :S
Tu voto:
0
0
about 1 year ago
!!! Magico Fabian ¡¡¡ nuevamente GRACIAS.
Tu voto:
0
0
about 1 year ago
Felicidades!! un video muy guapo, y una cronica estupenda.SUERTE
Vssssssssssssssssss
Tu voto:
0
0
about 1 year ago
Hola Fabián: Buen@s lo que sea que te toque cuando esto leas.
Ahora mismo terminé de ver bien el vídeo… despacito, saboreándolo, yendo para atrás y adelante como la “yenca”… notando el frío en ese vaho sin tabaco y creyendo descubrir lo que es el “ripio” por la pista de Península Valdés, creo; … Disfruté además con los efectos paralelos :”ché Román” por ejemplo – muy simpático y vitalista – Comentarios que origina el avance de tu raid del alma.
Pues eso de nuevo: Otro que te da las gracias nuevamente – vamos a derretir el vocablo- por tanta generosidad que nos pones ahí, al alcance del teclado.
Buena ruta, mejor tiempo y excelencia en las emociones, compañero, amigo.
Tu voto:
0
0
about 1 year ago
Bonito relato, bonitos paisajes y maravillosa Fefa.
Gracias, Fabián, una vez más.
Paco
Tu voto:
0
0
about 1 year ago
Gracias Fabián lindo video ….
Tu voto:
0
0
about 1 year ago
Aunque he seguido todas las crónicas desde el principio, todas, es mi primer comentario, un desvirgamiento. Me sigue emocionando tu viaje, y el que hago contigo, aunque por supuesto en algunas opiniones que viertes en los relatos no estoy de acuerdos, como no podía ser de otra forma. Por favor no desfallezcas hasta el final y como confesión te diré que he echado de menos en el último video tu voz.
Tu voto:
0
0
about 1 year ago
Espectacular el vídeo,echaba de menos estas pequeñas obras de arte.
Tu voto:
0
0
about 1 year ago
!Por fin!, finalmente te he podido leer, Fabián. Tres días de ayuno y abstinencia, y no es por la Santa Semana: se me escacharró la máquina mágica de sobremesa y quedé desconectado a medio leerte.
Ya concluí…me alegré, te percibí en esa descripción magistral de tejedor de la palabra que eres. Notaba casi el frío. Me picaban algunas pulgas invernales que traían bufanda, de esas guaridas escasas . El hambre o la ansiedad, me empujaba a la nevera. Y ganas tenía de que apareciese una curva aunque fuese abierta, muy abierta, para dar un respiro humilde al lomo central de las carcasas de FEFA. !Por favor! que se terminen las rectas.
Decía A. Eistein: Hay una fuerza motriz más poderosa que el vapor, la electricidad y la energía atómica: la voluntad. Eso eres tú, la propia definición en su estado original: Todo energía pura transformada en tus talleres neuronales..
De la que subes ,(jejeje) párate con los de la NASA a darles una charleta que, estos días van a enviar a uno de sus transbordadores en pos de la “antimateria” y se lo explicas; porque…casi nada se han montado para “rucar presupuesto”. Algo nos caerá luego…habiendo “VOLUNTAD” a mano, para dar y tomar – POR TODOS -.
Además, a los otros, a esos que decían no se qué tonterías de llegar a Zaragoza, vamos a darles todos, plis, una pasada arrancando pegatinas y enseñándoles ha hacer la “O” de la vida. Residieron toda su puñetera existencia frente a una escuela de pago y no salieron de ella ni haciendo esa “O” con un canuto.
Eres grande, Fabián, muy grande. y… gracias por darnos tanto y encima aguantarnos a algunos y yo en medio de ellos.
Tu voto:
0
0
about 1 year ago
¿Cómo estás?
En bien termino de escribir esto, te subo algunos temas que me regalé en Jujuy, en Palpalá. Tengo amigos allí. Así que si pasás, yo me contacto por celu. Y te van ha recibir…mejor que en Sheratton Buenos Aires…(¡Claro! los quituchos…son gratis jejejejeje, no se te de por probar esos frutos del tamaño de un poroto…porque hasta tu máquina infernal -que no sé porque diablos le pusiste “fefa”, creo que lo hiciste una noche de juerga y vino y al mirarla…y mientras se te caia la baba de un lado de la boca y la lengua, por el otro lado de la boca le diste ese nombre, y como dice el refrán:”los borrachos siempre saben lo que hacen”- como te decía…ni tu moto te va hablar luego. (¿nunca le hablás?, yo lo he hecho estando muy lejos de casa…y nunca me ha fallado “Azul”).
¿Por qué te pensás que los de tu patria, y las comunidades de distintos lugares remotos del globo han venido y se han quedado para siempre aquí en Argentina…su clima(los 4 que tenemos) los embrujó.
Tema llantas, si hacés la 40 cuando entrés…bajale libras, o bien disponete a comprar rayos jajajajajajajajajajajajajajaajajaja.
Para finalizar: ¿Qué me sorprende de un tipo que ha hecho más o menos casi 70.000 kms en moto?…la altura del parabrisas, casi no se ve. Desde que le puse a la mía, uno hecho especialemente con policarbonato para ella, simplemente me sonríe la vida. (Un amigo me dice un día:”¡Che, para que le pusiste un parabrisas a tu Kawa ?.Yo le puse uno a la mía…y casi me degolló una vez!”. El parabrisas es eso: para brisas, no para cho-bo-rras…En fin la gente no aprende)
Hermano…lo mejor y el adm. del sitio sigue sin enviarme el bendito correito…”¿Y el correito?…¿Y el correito?….¿Y el correito?…¿Y el correito?”…parafraceando tu desesperación en Aduana jajajajajajajajajajajajajajaajajajajajajajajajajaja.
Tu voto:
0
0
about 1 year ago
Pregunta: cómo va el agua por el sumidero? No me llegue a enterar bien cuando estuviste en Australia. Va como aquí o eso es una leyenda…¿urbana?
Gracias
Tu voto:
0
0
about 1 year ago
Hola Eugenia,
De leyenda nada
se llama efecto Coriolis.
http://es.wikipedia.org/wiki/Efecto_Coriolis
Saludos,
Pablo – Coruña
Tu voto:
0
0
about 1 year ago
Gracias por la novedad. Me encanta el depósito paquistaní de la Fefa en tierras americanas. ¿Piensas tunear alguna otra cosa más en plan indígena de las Américas?
La verdad es que estaría chula la moto en plan ONU rampante
Espero que no pases frío (soy como una madre…mecachis!)
Tu voto:
0
0
about 1 year ago
Cuanto tiempo sin video!!! sublime como siempre. Continúa.
Tu voto:
0
0
about 1 year ago
Buena historia, buena ruta, y muy buen Video.
Vsssssssssssssssssss
Tu voto:
0
0
about 1 year ago
Gracias por compartir Fabian.
Tu voto:
0
0
about 1 year ago
Veladura de escarcha sobre rojo pakistaní.
Cuanta soledad en esas imágenes. Cuanta fría escarcha se deposita sobre la filigrana colorida pakistaní del hinchado vientre de Fefa.
Cuando los pilotos navegantes, (que se orientaban por las estrellas), llegaron a ese Sur del Sur de la Patagonia, hace muchos…. muchos… años y contemplando aquellas mareas, aquellos vientos y aquellas especies animales, rápidamente eran apremiados por su capitanes que ansiaban solucionar su ignorancia inmediata con una respuesta que les tranquilizase.- ¿ Donde estamos?
-No lo sé Señor,-decía el piloto- porque no conozco estas estrellas. En la escuela no se estudia lo que se desconoce. Era otro hemisferio. Había que aprender sobre la realidad.
Agradecemos tu esfuerzo de orientación en esas extensiones, con especies animales distintas donde se agradecen los muebles, y el pan sabe distinto.
Del aliento caliente y espiritual de la India casi desnuda a la escarcha fría y el vaho helado que sale por tu piel mal abrigada, y tiras porque te toca.
Suerte al mecánico de vértigos y soledades.
Tu voto:
0
0
about 1 year ago
que bueno! la crónica y el video… que bien transmite la paz que parece respirarse en esas tierras
sigue así Fabian y mucho ánimo!!!
Tu voto:
0
0
about 1 year ago
Pues si que parece que hace fresquirri por ahí, abrígate y no te resfríes. Salud y fuerza, que estás en la punta de todo un continente para recorrer.
Tu voto:
0
0
about 1 year ago
Muy bueno che, menos mal que no te retrasaste un par de meses, ahí si que el viento es fuerte, pero lo complicado es si sopla de lado.
Tu voto:
0
0
about 1 year ago
Fabian, comozco todos los lugares que has recorrido y seguramente te quedarán mil cosas en el tintero por relatar. Lo bueno es que vos estás bien y devorando kilometros como un enorme dinosaurio de las rutas.
Abrazo sincero.
David
Tu voto:
0
0
about 1 year ago
Hola Fabián:
Me apunto, apoyo y suscribo el comentario de El Cámara. De esta aventura, además de un libro, debería salir un documental. No se puede perder un material tan valioso, y creo que ya que compartes tu viaje con tantos de nosotros, quizá debiéramos ser depositarios de un impagable recuerdo plasmado en imágenes y palabras.
Vale… ya lo he dicho otra vez. Ahora, si quieres, llámame pesado…
Un abrazo.
Tu voto:
0
0
about 1 year ago
De verdad Maravilloso!!!! Fefa y Tu Maestros!!!!!! gracias por compartir !!!!
Tu voto:
0
0
about 1 year ago
teniamos ya ganas de ver un video viajando a lomos de la Fefa. Por cierto ¿como vas de música? ¿necesitas temas nuevos? ¿o viejos? un abrazo Fabian.
Tu voto:
0
0
about 1 year ago
Eso va bastante bien
Pronto necesitaré un tema andino, eso sí
Tu voto:
0
0
about 1 year ago
escúchate los kjarcas, un poco llorones, pero están bien, son los U2 andinos, jejeje… los vi en directo, en Santa Cruz de la Sierra, allá por el 93… que recuerdos
y bueno, “el condor pasa” es todo un clásico
Tu voto:
0
0
about 1 year ago
Te acabo de enviar a tu mail de cajitademusica un CD de música Andina y un par de temas sueltos.
A ver si te vale alguno.
Saludos.
Pablo – Coruña
Tu voto:
0
0
about 1 year ago
Hermoso video Fabian , que bueno que hallas llegado hasta ese lugar ,la satisfaccion debe ser enorme, DIOS sigue con sus bendiciones.
Tu voto:
0
0
about 1 year ago
esplendido, como siempre me haces soñar.
que tengas buena ruta.
uVesssssssssssss
Tu voto:
0
0
about 1 year ago
Esa moto… esa moto la tienes que conservar tal y como llegue a tu casa una vez que hayas completado la aventura…
Tu voto:
0
0
about 1 year ago
Estupendo!
Echaba ya de menos relatos en ruta, aunque este ha sido un poco corto, no sé , creo que por Asía lo hubieras desglosado en varios artículos. o pasaste a toda leche por ahí — o no tuviste mucho tiempo para hacer varios artículos.
Una duda … el control de entrada en la Patagonia .. es realmente un control? o solo un cartel?
Creo recordar que alguien me dijo que el viento en la Patagonia te puede volver loco, que no para. Si? es para tanto?
Las fotos estupendas, me quedo con la panorámica y la de la puesta del sol de las Grutas.
Vamos a ello Fabian, un abrazo.
Saludos,
Pablo – Coruña
Tu voto:
0
0
about 1 year ago
Es un control de esos absurdos en el que comprueban que no lleves fruta.
En cuanto al viento, sí es cierto que es fuerte, pero no para volverse loco. Creo que los lugareños exageran un poquito, pero eso es habitual, siempre me lo pintan todo bastante peor de lo que realmente es.
En cuanto a que el relato sea más apresurado… también lo ha sido el ritmo del avance. En Asia es inevitable que te pasen mil cosas más, porque no puedes continuar, te quedas parado, la gente se te acerca para hablar, etc. Supongo que la aventura volverá en Bolivia.
Tu voto:
0
0
about 1 year ago
¿No se puede entrar fruta? ¿Se puede comprar alli? Sin fruta me muero yo, es como una adicción. Hay cosas que no se entienden, o yo no las entiendo, pero sus motivos tendrán.
Tu voto:
0
0
about 1 year ago
Gracias por el detalle.
Nos persigue el contrabando de fruta desde Australia, que obsesión .. jejeje
Saludos,
Pablo – Coruña
Tu voto:
0
0
about 1 year ago
Muy lindo el video y el relato.. como siempre..
Suerte en tu gira
Hector
Tu voto:
0
0
about 1 year ago
Impresionante !!! cierro los ojos y te imagino con fefa pasando por mi querida ciudad de Tres Arroyos … me emociona saber que pasaste por la ruta a 900 metros de mi casa a la que tanto hecho de menos. Seguí degustando alfajores y arropándome con tus relatos.
Te mando un saco repleto de ternura
Tu voto:
0
0
about 1 year ago
las imágenes mas bonitas
Tu voto:
0
0
about 1 year ago
wouuu, q genial muy bien….
Tu voto:
0
0
about 1 year ago
Simplemente…… MARAVILLOSO, cada vez disfruto mas de tu vuelta y claro de tus relatos. Felicidades
Tu voto:
0
0
about 1 year ago
Me gusto la frase: “donde no hay nada pero hay que ir a verlo”.
En la Patagonia del lado del Atlantico las extensiones son tan pero tan largas y monotonas que da la impresion que el tiempo no pasa. lastima que llegaste ya pasado el verano y el FRIO te viene empujando como para salir de ahi tan pronto como sea posible, y no te permite apreciar toda esa calma, que si bien es monotona pero exuberante.
Gracias una vez mas, si bien conozco por donde pasastes estos ultimos dias, esto me confirma que todos los lugares que nos mostraste de tu viaje fueron fiel reflejo de la realidad, sin acrecentar ni disminuir nada.
Un grande abrazo y espero ahora que el lado oeste te permita ver su majestuosidad y no su aspereza
Tu voto:
0
0
about 1 year ago
En el primer capítulo de esta historia del que ya hace más de un año un tal Fabián lanzaba su móvil contra el Sol. Ahora lo amenaza con Fefa pues empieza el camino hacia el este de nuevo.
Estupendo el travelling final del vídeo.
Tu voto:
0
0
about 1 year ago
Sublime, excelso… Me quedo sin palabras!!
Oye Fabián, el texto fantástico, como siempre, las fotos increíbles y el vídeo magistral, pero, digo, imagino que tendrás cerca de tres millones de terabites de vídeo al final del viaje… has pensado qué vas a hacer con tanta película de valor incalculable? Cine?
Un abrazo para ti y un chupito de aceite para Fefa!!
Tu voto:
0
0
about 1 year ago
Parece que la separación ha acentuado más tu cariño para con Fefa. Creo que es el video en el que sale más veces y más guapa. Ánimo pareja.
Tu voto:
0
0
about 1 year ago
Creo que FEFA es la meravigliosa creatura!
Tu voto:
0
0
about 1 year ago
WOW Fabián qué despertar!! Estamos los tres impresionados con este video! Además de los lindos recuerdos que me trae esta canción de mi estancia en Florencia en el 99!
Qué vistas tan hermosas!!!
Te extrañamos y deseamos un buen festejo ahora que estás por cumplir un año de viaje el 20 de mayo!!!
Tu voto:
0
0
about 1 year ago
Emocionante!! Digno de un cuantarramera!!
Tu voto:
0
0
about 1 year ago
me kedo con la foto panoramicos saludos… es… ufff
Tu voto:
0
0
about 1 year ago
maravilloso
Tu voto:
0
0