101 postales dálmatas (primera parte)
¡Hola! Hace ya más de un año que estoy dando la vuelta al mundo a lomos de la moto Fefa. Si has llegado aquí por casualidad y tienes un ratico, quizá te interese saber algo más de mi historia. Conoce la ruta, la moto, entérate de cómo salí de Madrid, cómo empezó todo, lee todo el blog desde el principio o entérate de cuál es mi posición actual.
Mi llegada a la Costa Dálmata fue ciertamente accidentada. Enfilé Eslovenia con mi habitual grito de triunfo al cruzar la frontera, y el GPS me indicó una radiante autopista que se abría paso entre lomas frondosas y suaves. Al llegar al peaje, observé que los coches pasaban sin parar con total naturalidad por una de las cabinas, y la otra, donde estaba apostada una cajera malhumorada, indicaba una señal de dinero. Paré ante la mujer, y me quedé mirándola, a la espera de que me comunicara una cifra. Ella me miró a mi. Se produjo un silencio incómodo.
- How much?- dije para romper el hielo.
- Viñete- respondió sin inmutarse.
- ¿Viñete?- pregunté.
- Viñete- contestó. Esa vía de la conversación parecía ya agotada.
Apareció entonces de la nada una buenorra enfundada en un chaleco fluorescente y armada con una señal de stop.
- ¿Viñete?- preguntó la buenorra.
- ¿Qué coño es viñete? – respondí, un poco exasperado.
- Please… here- señaló la buenorra para que me parara en el arcén. Luego me miró ceñuda-. Documents, please.
Mis reflejos estaban bastante mermados por el calor, así que no se me ocurrió entablar una ardua conversación con ella sobre si tenía o no autoridad para pedirme papel alguno. Como un corderillo, intimidado por sus preciosos ojos azules, saqué la documentación y se la di. Se tomó un rato para observar la matrícula, la moto, mi pasaporte, a mi. Finalmente, intervino con una reflexión inesperada.
- ¿Viñete?- preguntó.
- Ay qué cojón con la viñete de los huevos, que nadie sabe decir más que viñete viñete viñete- respodí algo cansado de la situación.
- Come with me- dijo por fin la buenorra, escoltándome hasta una furgoneta en la que había agazapado un hombrecillo detrás de un ordenador. Como era de esperar, lo primero que me preguntó el hombre fue “viñete?”, a lo que no supe qué responder, por lo que me desinflé un poco. Echó un vistazo a mi pasaporte, se giró, sacó una hoja de una carpetita y me la entregó con un gesto lánguido. Leí la hoja, estaba en Español macarrónico.
Para paso de autopista todos ciudadanos deben estar poseedores de una viñeta. La viñeta compra oficial debe realizarse en el frontara y debe colocar en una lugar visibla de la veícula. La multa por no poseer viñeta es de 150 Euros si paga en momento, o 300 Euros si paga a continuación. El funcionario tiene derecho a retener su documenta hasta usted paga la multa. En resumen, blablabla dslkfjlsdfj lkfdsjdlfkas ñañañaña paga, estúpido extranjero de los cojones, y deja de dar la murga
Observé que había dos furgonetas más y que aquello era un control de viñetas en toda regla. Los ciudadanos sin viñeta caían como moscas, y su reacción usual era gritar enfurecidos, hacer gestos obscenos a la buenorra del chaleco fluorescente y patear con ira la furgoneta del control.
- Yo no he visto nada en la frontera- dije en Inglés al hombrecillo poniendo cara de pena. El hombrecillo sacó de su carpetita mágica una foto plastificada de la frontera, con un cartel de “viñeta” perfectamente visible, resaltado con un círculo rojo. Es evidente que sólo alguien informado de la necesidad de comprar una viñeta sabría qué diablos representaba aquel cartel, pero está claro que en la frontera vendían viñetas y yo no había comprado una.
- Total, que toca apoquinar- le dije al hombrecillo a modo de resumen.
- ¿You pay now?- contestó con cara de poker.
- Yes, pay now. Visa?
- Visa OK.
Ni que decir tiene que, después de ese ultraje, pasé por Eslovenia como una exhalación para entrar en Croacia todavía furioso. No obstante, tuve humor de parar en Postojnska Jama, una gruta de cuento de hadas que penetra cinco kilómetros en el interior de una montaña y que alberga una colonia importante de peces humanos, salamandas ciegas llamadas así porque su piel parece de una persona -en concreto, recuerdan vivamente a un sueco albino de rostro severamente despistado-. Lo cierto es que no me puedo resistir a una buena cueva, y Postojnska Jama es de las más bellas que he visto en mi vida.
Croacia fue la primera frontera con aspecto de frontera que he encontrado en mi trayecto. Había guardias e incluso miraron mi pasaporte. Mi primera presunta parada era Rijeka, donde pretendía buscar algun tipo de alojamiento. A medida que circulaba por sus calles vetustas, iba observando con más y más irritación que el ocaso se acercaba y no había alojamiento alguno en las inmediaciones. Rijeka es una ciudad bastante grande, con unas instalaciones portuarias gigantescas, sucias y desangeladas y muchos edificios de los años veinte que piden a gritos una buena mano de pintura. El único hotel que encontré se hacía llamar Grand Continental y hacía honor a su nombre exibiendo vidrieras, dorados y un pequeño ejército de botones con uniforme, por lo que rogué encarecidamente al GPS que me sacara de allí lo antes posible. Nada más dejar atrás el fuerte olor a pescado y brea de Rijeka y sus cafés al límite de la desintegración senil, cayó la noche en un polígono industrial semiabandonado. Antes de partir, había prometido a mi abuela que no conduciría de noche, y nada más llegar a un país moderadamente hostil estaba incumpliendo esa promesa. Los faros SW-Motech extra que monté en las defensas me hicieron algo de compañía amable en la oscuridad reinante. No así el tráfico: de repente me vi atrapado en una carretera zigzagueante atestada de locos furiosos cuya única obsesión en esta vida parecía ser incumplir al menos tres reglas de circulación en cada maniobra. Sintiéndome vulnerable y desvalido seguí el camino hacia Splitz, prometiéndome que en cuanto encontrara un alojamiento de cualquier tipo, me pararía. Los kilómetros se fueron haciendo eternos, hasta que me di por vencido y supliqué al GPS que me indicara dónde se encontraba el hotel más cercano. Pedir el comodín del GPS a estas alturas es hacer un poco de trampa, pero nadie me estaba viendo en ese momento. En la lontananza aparecieron unas luces, y esas luces se convirtieron en un diminuto poblado atrapado entre las rocas. Podía oler el mar a escasa distancia. Aparqué la moto delante de algo similar en forma y color a un hotel, y de la penumbra emergió un chico de unos veinticinco añós.
- Do you speak English? – preguntó.
- Yes – contesté, dispuesto a encarar con diplomacia el aluvión habitual de preguntas sobre mi procedencia y la moto.
- Tengo una habitación particular por 20 euros la noche- me informó en Inglés, terminando la frase con una sonrisa falsa que venía a decir “ahí te las den todas”. Observé que la sonrisa era su tic personal, acababa todas sus frases así.
- ¿Tiene garaje?
- No, pero aquí no hay nunca problemas, puede aparcar justo delante, “ahí te las den todas”.
- ¿Internet?
- No, pero en ese hotel tampoco, “ahí te las den todas”.
- ¿Desayuno?
- No, “ahí te las den todas”.
- Veinte euros, ¿eh?
- Sí, “ahí te las den todas”.
Evidentemente, no podía resistirme a la posibilidad de ser atracado y violado por una banda de maleantes enloquecidos especializados en moteros perdidos en la noche croata, así que segui al muchacho en catedralicio silencio por las callejuelas desiertas de aquel lugar perdido de la mano de Dios. Cinco minutos más tarde, me vi solo en una habitación que quizá habría encantado a un hijo putativo de Antonio Alcántara y José Benito de Churriguera. Una campana de una iglesia sonó demasiado cerca. Decidí bajar a cenar, resistiendo a duras penas la tentación de patear a los empalagosos gatos de la vieja propietaria de la casa.
Descubrí que el pueblo tenía dos restaurantes. Uno de ellos, el del hotel que acababa de descartar. Otro, más animado, estaba regentado por el dios Neptuno. Me acerqué a la barra, y le pregunté a Neptuno qué podía cenar. Respondió en italo-alemán que sólo servía pescado, claro. Le dije que me parecía perfecto, y me invitó a que me sentara. Le pregunté cuánto me costaría cenar, y contestó que veinticinco euros. Lo siguiente que Neptuno vio fue mi cogote alejándose a buen paso. Entré en el restaurante semi desierto del hotel. Al fondo, me observaban con cara aburrida una camarera joven pero no demasiado agraciada, una cocinera octogenaria, un señor de Murcia y el padre de todos ellos. Me senté cautelosamente. La cocinera dijo algo con un tono terrorificamente despectivo y todos se pusieron a reir como locos. Ojeé la carta hasta que se acercó la camarera.
- Hldhflkashjfslkh.
- No hablo croata, lo siento.
- Hlkhjsakjlksf.
- Sepia a la brasa.
- Hiusdhfiahj.
- Agua bien fría.
- Ñeeé sdkkfaslk.
La camarera se fue refunfuñando. Pronto oí un coro de risas histérico proveniente de la cocina. Me giré y vi que todos estaban mirándome y celebrando algo con gran alborozo. Me levanté ofendidísimo y me fui castigado a la cama sin cenar. La iglesia cercana estuvo toda la noche recordándome su presencia, rivalizando con un reloj de cuco propiedad de la vieja de los gatos. No paraba de repetirme que iba a odiar Croacia, qué desilusión, con las ganas que tenía de conocerla.
A la mañana siguiente descubrí que el pueblecito estaba embutido en una cala deliciosa de aguas limpísimas y rocas blancas salpicadas de retama. La moto ronroneó espantando a los gatos de la vieja y llamando la atención a toda la plaza. Una colonia de hormigas había decidido devorar a Fefa lentamente durante la noche, empezando por todos los mosquitos aplastados contra su morro. Emprendí el camino muy temprano, sólo para comprobar que los locos furiosos de la noche anterior se habían reducido a una presencia casi residual y que podían ser evitados haciéndose a un lado educadamente cuando se los oía llegar acelerando como dementes suicidas. El prometido paraiso croata se desplegó entonces ante mi. Esas curvas deliciosas caracoleando al borde del mar. Esos bosques de retorcidos bonsais desparramándose sobre aguas turquesas. El cielo salpicado de nubes catedralicias. El olor a sal y a hierba recién cortada. Las calas diminutas salpicadas de reflejos diamantinos. El aire limpio. El mar.
He llegado a Split al atardecer. Tras bañarme en el Adriático, he descubierto una ciudad deliciosa. El sol ha estado recalentando sus empedrados y sus edificios y sus iglesias y sus plazas y, por la tarde, cuando baja la marea de los turistas de los trasatlánticos, sus piedras resquebrajadas adoptan un aspecto fantasmagórico e irreal. Huele a pan, a sal, a especias, a ropa recién tendida, a sudor, a helado. Juegan los niños por sus plazuelas. Un chuloputas con cadena de oro, sin camiseta, habla por el móvil acodado en un balcón. Suena el partido del Mundial de fondo en cada terraza y un politono tras una ventana y una campana en una iglesia. Una vieja riega las plantas, y otra tiende camisas. Las lascas de caliza del suelo están tan gastadas por los pasos de millones de pies que ahora son suaves como la piel de la vulva de una puta de lujo. Grandes avenidas y plazas tomadas por los peatones que comen helado y van cogidos de la mano. Un niño corre descalzo y tropieza. Una pareja se come los morros y se frota bajo una farola. En el malecón se apiñan carritos de la compra donde los adolescentes han transportado bebida. Ahora se emborrachan. Es luna nueva. Apenas una pequeña y tímida estrella despunta en el cielo. Se balancean los barcos de recreo en el muelle. Llega, empujado por el viento, el sonido tímido y pálido de una orquestina desde un trasatlántico. Un hombrecito intenta vender las últimas gafas de sol a la luz de un candil de gas que sisea como un áspid. La ciudad revive cuando el día muere.
Si has disfrutado de este artículo, puedes (debes) retribuírmelo compartiéndolo en Facebook, Twitter, Menéame o Tuenti
Simplemente haz click en los enlaces y se abrirán en una ventana nueva los distintos servicios. Así de fácil. Hazlo. Ya. 
























Salíadarunavuelta: La vuelta al mundo en moto de Fabián Barrio
about 1 year ago
Una lástima, los Alpes Julianos son una especie de paraíso para recorrer en moto.
Tu voto:
0
0
about 1 year ago
Hola Fabian
)
Soy otro Croata cual acaba de leer tu relato…
muy buen relato y muy buenas fotos…
Viñeta hay que comprar solo si viajais por las autovias de Slovenija. Aqui os dejo el camino por cual podeis llegar hasta Croacia sin tener que comprar la viñeta…viajando por esta antigua carretera se pierden 8 minutos…pero ganais 15 euros
http://maps.google.com/maps/ms?ie=UTF8&hl=en&msa=0&msid=111750199414853963468.00048280fb42f1d839c98&ll=45.554449,13.713684&spn=0.336567,0.583649&z=10&source=embed
Jakša, gracias por publicar el enlace a mi pagina web
Hvala.
Tu voto:
0
0
about 1 year ago
Hola Fabián ¿me recomendarías Croacia para visitarla en moto?
Me fio de tu opinion.
Tu voto:
0
0
about 1 year ago
Por supuesto. No es demasiado barato, pero sí tiene unos paisajes espectaculares y está muy preparada para el turismo. Y preciosas curvas.
Tu voto:
0
0
about 1 year ago
Ahhhhhh! Ya he leído tu post dedicado al material fotográfico… Ahora lo entiendo todo! Yo también tengo una Lumix compacta y no tenía ni idea de que tenía tantas posibilidades. De todas formas, para no saber nada de fotografía … sacas mucho partido a tu creatividad, todo hay que decirlo. Siempre dije que eras un artista!!!
Tu voto:
0
0
about 1 year ago
JAJAJAJA, Fabian, eres un auténtico maestro de la narración, casi me meo de risa.
Yo recorrí Croacia en coche hace unos años y la verdad es que son un poco “secos”, pero verás como al final te resultará un pais maravilloso.
Por cierto, si los croatas te parecen suicidas al volante, prepárate para Grecia. Yo en coche iba “atacao” de los nervios. Verás que en las carreteras es muy habitual condudir por el arcén. Así, te puedes llegar a encontrar que te cruzas cuatro coches, dos en cada sentido, como si fuese una autopista, pero en una carretera de doble sentido. Ten cuidado con la moto.
Tu voto:
0
0
about 1 year ago
Hola de nuevo Fabian.
Haciendo referencia al comentario de Vander sobre Dubrovnik, y si vas apretado de tiempo, tal vez no te hace falta subir a la fortaleza de la montaña de Srdj.
Siguiendo por la carretera una vez pasado el casco antiguo, se puede bajar al mismo desde sur. Antes de hacer el giro hacia la ciudad hay miradores con magníficas vistas sobre la ciudad.
Por dezgracia, los mismos miradores fueron utilizados como puestos donde los Serbios colocaron cañones con los que bombardeaban la ciudad durante la ultima contienda. De ahí que verás que todos los tejados son nuevos.
Para que veas para qué sirve que una ciudad llamada “la perla dle Adriatico” sea el patrimonio de la humanidad “protegida” por la UNESCO. :-/ .
¡Salu2!
Tu voto:
0
0
about 1 year ago
Parece que empiezan los problemas con las dormidas y comidas , de aqui para delante te pasara muy amenudo pero no te lo tomes a la tremenda que lo demas vale la pena.Todas las fotos son estupendas,disfruta que nos lo estamos pasando fenomenal .Piensa en quien te aconpaña con mucho cariño,gracias .Tita
Tu voto:
0
0
about 1 year ago
¡Joroña, qué joroña! jajaja… Nos ha gustado mucho la postal de Praga, pero más tus fotos. ¡Preciosas! Un “beso achuchao” de tu sobri y un abrazo de sus papis. Cuidate y disfruta!
Tu voto:
0
0
about 1 year ago
Jajajajaj la madre que pario a la puta viñeta macho,te imagino de mala leche no entendiendo lo que te piden y me he tenido que reir Fabi jajajja,y lo del cenar y dormir ya……..en fin Fabi tomatelo con filosofia que de eso te vas a encontrar amenudo desgraciadamente,pero la pinta que tenia la sepia puffffffffffff y el sitio donde te la habras comido no estaba nada mal.Parece que a partir de ahora vamos a tener que empezar a agudizar los sentidos Fabi para comer en condiciones y barato y dormir.No pasa nada eres capaz.Voy contigo.Un abrazo.Por cierto que bonita se la ve a Fefa dala un aceleroncillo de mi parte.jejejje
Tu voto:
0
0
about 1 year ago
He leído, no sé dónde, que las malas lenguas podrían comparar tu viaje (envidiable viaje, de momento y espero que endiviable hasta tu vuelta) con el LWR. Pues que sepas que a este cincuentón que te escribe y que se pasa semanas planificando sus viajes en moto y disfruta con ello desde la primera idea que le surge, le parece que no hay color entre tu historia y la de los ingleses EMcGr y acompañante.
Es infinitamente más divertido seguir tús crónicas y te deseo que seas el más féliz de los viajados y que me sigas dando tanta envidia, ostias!!! que quizás así me sirvas de acicate.
Seguiremos en contacto
Tu voto:
0
0
about 1 year ago
Hola Fabián:
¡¡Vaya con la “viñete”!!
Hace 28 años nuestro viaje de luna de miel pasó por Suiza. En aquella época, aquí en España, lo de la carta verde para circular por Europa había que pedirlo a la compañía en la que tuvieras asegurado el coche, cosa que ignorábamos. En Zermatt, precioso pueblo suizo, por no llevar la dichosa carta verde, nos colocaron un cepo en el coche, nos cobraron 6.000 de las antiguas pesetas por el trámite para obtener la carta verde (que tardó 2 días), otras 4.000 pesetitas por los dos días de parking (municipal, eso sí), y 35.000 más de multa por haber entrado en el país circulando con un vehículo sin carta verde. Y todo ello sin una VISA a mano, que por entonces ni siquiera teníamos. Todo el viaje se pagaba en efectivo, haciendo los cambios de divisas sobre la marcha. Nos fastidiaron tanto el presupuesto que tuvimos que acortar la ruta y volver a España bastante antes de lo que estaba previsto.
Historias para no dormir…
¡Ánimo, Fabián!!. Parece que ésto empieza a complicarse. Que no decaiga, viajamos contigo.
Tu voto:
0
0
about 1 year ago
Pero hombre, Fabián, cuando cuelgues un post con riesgo de producir ataque incontrolado de risa, ¡¡¡avisa!!!.
Esta mañana ná más llegar al trabajo, reconozco que no he podido evitar la tentación de entrar en tu web a ver si había novedades… cuando he empezado a leer tu historia con la “viñete”, no podía parar de reirme, he tenido que cerrar la página para leerla tranquilamente al llegar a casa, porque mis compas me miraban con cara de asesinos.
Jajaja, buenísimo tu post de hoy, que entiendo que a ti no te haría ni p… gracia en su momento, pero coñe!, lo has contado con una gracia!!!.
Y leyendo tus comentarios sobre Croacia, qué ganas de una escapadita!!!.
Las fotos, una maravilla, menudo partidazo le estás sacando a la Lumix, eh?.
Gracias por sacar un ratito en estos días que iban a ser de descanso total (incluyendo internet) y deleitarnos a tus lectores asiduos con crónicas como estas.
Tu voto:
0
0
about 1 year ago
Yo soy “un señor de Murcia”, ¿lo usas como sinónimo de paleto? Yo no me meto contigo, Fabián…
Tu voto:
0
0
about 1 year ago
Rotundamente NO. Lea a Miguel Mihura. Si quisiera emplearlo como sinónimo de paleto, no habría ido a Murcia, me habría quedado en cualquier pueblo de mi Galicia natal.
Tu voto:
0
0
about 1 year ago
Aclarame una duda Fabian,el mes de julio voy a Bosnia con la moto y cruzare por Eslovenia,a mi entender con lo que nos cuentas antes de entrar al pais,tengo que comprar el “viñete” que sera una pegatina?y cuanto cuesta?.Otra cosa,ahora que estas devorando tantos kilometros,no tienes molestias de algún tipo?cuantos kilometros haces en un dia?.Un saludo.
Tu voto:
0
0
about 1 year ago
Hola,
Has de comprar una viñeta tanto en Esolvenia como en Austria, si pasas por ahí, lo que te dará licencia para utilizar todas sus autopistas durante una semana. El coste es de unos 7 euros. Se compran en la frontera.
No hago demasiados kilómetros -entre 200 y 300- porque voy parando mucho y a paso de tortuga. Lo que sí hago son muchas muchas horas. No siento molestia alguna, pero como he dicho en algún post, llevo tres elementos que creo que son imprescindibles, el Crampbuster, el manillar antivibraciones, y el cojín Airhawk. Hablo de ello aquí.
Tu voto:
0
0
about 1 year ago
que lastima que no leyeras mi sugerencia……del hotel en Split, pero la proxima vez ves a la oficina de turismo y contrata una sobe…..lo de la vigñette en eslovenia nosotros nos lo pasamos por donde sabes y tuvimos suerte, en Austria hace dos años si que la compre por 6€….. la cuevas de postojna son una pasada aunque un poquito caras y hace un frio que pela…..
Tu voto:
0
0
about 1 year ago
Fabiaaaann, se me olvidaba…!!!!
En la siguiente web tienes amplia información sobre Croacia (en Castellano).
http://www.sobrecroacia.com
Además lleva un diccionario:
http://www.sobrecroacia.com/diccionario-croata/en-el-hotel.php
Es muy buena y sobre todo práctica.
¡¡¡Salu2 de nuevo!!!
Tu voto:
0
0
about 1 year ago
Hola a tod@s,
Mi nombre viene de Jacobo o lo que aqui sería Jaime.
Aclarar un detallido, Jaksa es EL Dalmata y no LA Dalmata, jajajajaa. Mejor dicho, el Dálmata 102.
Aclarado esto, lamento no haber comentado nada de las p…. viñetas. Cada verano voy a Split en coche y desde que oi que las implantaban siempre preferia ir hasta Ancona (Italia) y cruzar en ferri. Aparte, los polis Slovenos suelen pu….r bastante a todo aquel que tiene pasaporte Croata en la frontera.
Por otro lado, no sabes como disfrutaba de tu descripción de Split. Preciosa la foto nocturna del paseo marítimo de Split con su campanario de St. Dujo. Y luego la seria de fotos empezada con el mismo campanario y acabando con la puerta de Hierro y su pequeño campanario con el reloj.Ahiiii cuantos recuerdos. Los primeros 16 años de mi vida los pase en esa maravillosa ciudad,….
Piensa que por esas calles pisaban esas mismas piedras los antiguos romanos. Son preciosas pero del desgaste, cuando llueve, se convierten en una pista de patinaje..
En fin, que disfrutes y mucho.
Por cierto en este link podeis ver en vivo y en directo el paseo de Split por una webcam. Puede que veamos a Fabian paseando, jajajajajaja
http://www.dalmacija.net/site/home/webcam.htm
y viene de:
http://www.visitsplit.com/
P.D. Genial la experiencia del pueblecito. Piensa que el alojamiento privado es muy habitual ahí, pero eso si, los hay de todo tipo. Yo lo utilizo a veces cuando voy a las islas y es muy recomendable.
Buen viaje y saludos a todos.
Tu voto:
0
0
about 1 year ago
Podrías decirnos qué programa de edición de fotos utilizas?
Cuando pases por Dubrovnik no olvides subir al fortín que hay arriba de todo de la montaña. Las vistas de las islas, de Dubrovnik y del interior son magníficas. Para subir allí tienes que seguir la carretera principal un par de km pasada la entrada a la ciudad. A la izquiera verás subir una carreterita estrecha.
Tu voto:
0
0
about 1 year ago
Photoshop
Tu voto:
0
0
about 1 year ago
Viñete a traducir!!! ja,ja,ja!
Tu voto:
0
0
about 1 year ago
Imagínate cuántas veces te pasará lo de la comida!! Qué onda con tu máquina traductora!!!
Me encantan tus relatos y tus fotos!!!
P.D. Mañana juega España!
Tu voto:
0
0
about 1 year ago
Fabián…las fotos son espectaculares, me encantan y me gustaria saber que cámara llevas, si no es indiscrección o si te parece indicado decir el modelo y la marca….
Tu voto:
0
0
about 1 year ago
Hola, Fran. Me alegro de que te gusten. Tengo un post dedicado al material fotográfico, está aquí.
Tu voto:
0
0
about 1 year ago
Genial! me ha encantado este post y la historia que comentas. Mucho ánimo y suerte con el viaje.
Tu voto:
0
0
about 1 year ago
101 palabras valen más que una imagen.
Tu voto:
0
0
about 1 year ago
Lo que tu expresas, sobre pensamientos y estados de ánimo cambiantes no lo hubiera transmitido la imaginaria foto del escenario de la “vinete” y los policías uniformados.
Ya nos dijo una dálmata fefanaútica (Jaksa, nacida en Split) que la foto nocturna de su ciudad iba a ser preciosa y que te cuides mucho de los “guiris embobaos”
Reconfortante foto la de la comida de la sepia con ensalada de pepino, tomate de la tierra y lechuga, regado con agua y sazonado con sal de Dalmacia.Pan tierno y asiento limpio. Al sol, bajo toldo azul, mientras Fefa toma el yodo y los aires del Adriático. Tierras del antiguo imperio romano impositoras del nuevo orden y cultura, por cien años más después de la muerte de Diocleciano.
Que el mal genio que se nos pone cuando nos “atracan” no te impida disfrutar.
Coraje.
Tu voto:
0
0
about 1 year ago
Bueno Fabian, ya empieza la verdadera aventura, pero que es es esto para un tio como tú, curtido en mil batallas. Consuelate este relato que cuentas del hotel en croacia, me ha pasado a mi hace 30 años en ¡España! y tampoco los entendia a los foraneos del lugar
Un abrazo y adelante
Mario y Axel
Tu voto:
0
0
about 1 year ago
Bueno, aquí descubrimos un nuevo estilo narrativo. (¿Producto del cabreo?, je,je).
Qué bueno.
Tu voto:
0
0
about 1 year ago
Hola Fabián,
Pues no sabes lo que me e podido reír con tu historia de la dichosa “Viñete” je je je je je je. Todavía me cuesta contenerme la risa ja ja ja ja.
Esque me paso exactamente lo mismo. Danzaba yo con mi autocaravana tan feliz y disfrutando de una maravillosa autopista por Austria dirección República Checa. Sin darnos cuenta cayó la noche, y decidimos pasarla en una bonita área de servicio de esa estupenda autopista. Cual fue nuestra sorpresa, que a eso de las 3 de la madrugada suenan unos golpecitos en la puerta de la caravana, pom, pom, pom,!!!! Me levanto algo asustadillo y digo “SI”, apto seguido contestan “Viñete”, vuelvo a decir “Si” y de nuevo ” Viñete”. En vista de nuestra limitada conversacion decidí abrir la puerta, efectivamente 2 guardias que solo se les escuchaba decir por sus bocas “Viñete” ,Viñete,Viñete. Total, la resolucion fueron 180€ a pagar en el momento dentro de su furgón bien equipado con maquinas de tarjetas de crédito. Que robo.
Lo mejor fue cuando me entere que en la misma gasolinera te vendían la “Viñete” por el módico precio de 6,50€ y con una validez de 7 días, toda una semana, así que no dudes en entrar en cualquier gasolinera de la autopista y pedir una Viñete para tu estancia en todo el País.
Perdona por el techo y suerte.
Y gracias por tus relatos, V’ssssssssssssss
Tu voto:
0
0