close¡Hola! Hace ya más de un año que estoy dando la vuelta al mundo a lomos de la moto Fefa. Si has llegado aquí por casualidad y tienes un ratico, quizá te interese saber algo más de mi historia.
Conoce la ruta, la moto, entérate de cómo salí de Madrid, cómo empezó todo, lee todo el blog desde el principio o entérate de cuál es mi posición actual.

Corría el año 1278. El abad del monasterio de Sedlec fue enviado a Tierra Santa, y volvió con un saquito de tierra del Gólgota, que esparció por el cementerio de su pequeña iglesia. Como un reguero de pólvora, la noticia corrió por toda Europa Central. Nobles de Bélgica, Holanda, Chequia y Alemania querían enterrarse ahí. Si a esto unimos a centenares de víctimas de la peste negra y a miles de fallecidos por las Guerras husitas de principios del siglo XV, el resultado es huesos y más huesos. En el siglo XV se construyó una iglesia -la que se puede ver en la actualidad- que contaba con un osario de proporciones descomunales en su sótano para alojar allí los esqueletos del camposanto y así hacer hueco para más feligreses. A finales del siglo XIX se contrató a un tallista de madera, František Rint, que pusiera orden a los huesos del sótano. Eso es lo que podemos contemplar hoy en el Osario de Sedlec, un despropósito macabro en el que, ordenados de forma artística, se pueden contemplar 40.000 esqueletos humanos.

Llegué a Kutna Hora bajo un sol de justicia. Al entrar en el osario, me sorprendió ver a un chico de unos 25 años, con coleta aspecto bastante grunge al frente de la venta de entradas. Ese muchacho pasa ahí ocho horas diarias, mirando calaveras dispuestas de forma estética. Qué vidas tiene la gente, ¿verdad?

NOTA: Ya sé que esta capilla sale en LWR, circunstancia que será aprovechada por mis detractores para decir “Veis!??! se cree Ewan McGregor!!!”. No obstante, debo aclarar que quiero ver Kutna Hora desde hace muchos años. Tuve conocimiento de su existencia cuando, de adolescente, conocí A capela dos ossos en Portugal. Asimismo, aclaro que vi LWR mucho después de concebir este viaje, y únicamente como documentación para conocér cómo no planificar un viaje en moto.

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