Fefa es una feísima bestia negra de doscientos kilos. Desde que cayó en mis manos, hace unos meses, ha ido sufriendo una transformación paulatina, que la ha ido mutando en el engendro contrahecho que es en la actualidad. La elección de Fefa fue un paso crítico en el viaje. Aquí te cuento por qué es este modelo el elegido.
En primer lugar, quiero decir en mi defensa que no soy un motero al uso. No me gusta estar todo el día hablando de motos, y tampoco sé nada de mecánica. Si por mi fuera, la elección habría sido estética -mi moto actual es una Ducati Monster, que será todo lo bonita que quieras, pero no es práctica- y habría comprado una Harley Night Rod o, teniendo un presupuesto más limitado, una DN-01. La lógica del descarte me ha llevado a Fefa, y ahora, tras haberla montado y desmontado tantas veces, tras haberla pintado, engrasado, tuneado y acariciado, la veo con cierto cariño.

Fefa no es una KTM porque necesitaba una moto que tuviera recambios en cualquier lugar del mundo. Por lo tanto, las marcas más extravagantes -como Ducati, Moto Guzzi, etc- estaban descartadas también. Fefa tampoco es una BMW -y casi todo el mundo se inclina por BMW- porque no quería que llevara nada de electrónica. De hecho, necesitaba que mi moto pudiera ser reparada con una patata y un alambre y hay que reconocer que las BMW no son especialmente fáciles de reparar. Fefa no es una Yamaha Teneré último modelo porque necesitaba una moto que siguiera adelante incluso si alguien le cagaba dentro del depósito, y además tenía que tener accesorios por un tubo, especialmente un depósito de combustible XXXL. Fefa no es una Africa Twin porque no encontré ninguna nuevecita y en buen uso, se ve que sus propietarios no se libran de ellas cuando están todavía en la sangre. Así que Fefa es lo que es. Pero nunca diré lo que es: En su momento escribí al fabricante pidiéndoles no ya dinero, sino simplemente que me ayudaran a encontrar a encontrar una y me la revisaran, y me remitieron una respuesta-tipo diciéndome que la crisis los obligaba a cesar todo tipo de patrocinio.

¿Por qué se llama Fefa?

Fefa era una tía abuela mía. La pobre mujer había tenido una vida larga y difícil. Cuando era muy joven, la poliomielitis la había deformado, y asemejaba un gnomo retorcido, jibosa y más bien poco elegante. Sin embargo, Fefa era noble, trabajadora, y tenía un gran corazón. Había trabajado toda su vida en el campo, dando muestras de una gran resistencia. En su honor, mi moto, que comparte casi todas las características con ella, se llama Fefa.