close¡Hola! Hace ya más de un año que estoy dando la vuelta al mundo a lomos de la moto Fefa. Si has llegado aquí por casualidad y tienes un ratico, quizá te interese saber algo más de mi historia.
Conoce la ruta, la moto, entérate de cómo salí de Madrid, cómo empezó todo, lee todo el blog desde el principio o entérate de cuál es mi posición actual.

Hace ya muchos meses, tomé la determinación de hacer este viaje. Hice cálculos, y llegué a la conclusión de que el 15 de enero, tendría que anunciar a todo el mundo que iba a cambiar mi vida. Justificar una decisión así es complicado sin parecer una perrita pidiendo azúcar. De este modo, expliqué a todos por qué tenía que irme.

Queridos todos,

Ha llegado el momento de cambiar de ciclo.

Hace ya mucho tiempo que ronda en mi la dolorosa certeza de que no exprimo la vida como debería. No soy todo lo feliz que planeé ser ni soy la persona que quería. A pesar de esta difusa sensación, he de reconcerme afortunado, y de admitir que la vida me ha tratado hasta el momento exquisitamente: he conseguido montar mi propia empresa, la he llevado adelante con éxito, tengo una casa muy bonita y grande, una moto muy rápida y una perra muy tonta. Dispongo de tiempo para pensar, para cocinar y tocar el piano, practico el sexo acrobática, satisfactoria y regularmente; no me falta bien material alguno. Cultivo mi mente lo que puedo, he viajado hasta los confines del mundo, y ya no tengo miedo de nada. Se podría decir que he encontrado mi lugar en el Mundo, y que ese lugar es bueno. Disfruto de una cómoda y estable frivolidad existencial que sería facilísimo prolongar hasta el fin de mis días. Pero a pesar de todo ello, no soy feliz. Y la vida no va de tener empresas, ni motos, ni casas, ni perras tontas, ni de follar, ni de que todo sea una balsa de aceite. La vida va de VIVIRLA. La vida va de tener la certeza de que cada día cuenta. De que cada día es distinto al anterior. La vida va, sobre todo, de que llegará algun momento al final de tus días en que tendrás la seguridad de haber aprovechado cada minuto y no te arrepentirás del tiempo estéril desperdiciado en cosas poco importantes. Si alguna vez habéis conocido a alguien que os ha contado que un amigo suyo lo dejó todo para montar un chiringuito en una isla desierta, pues bien, que sepáis que ahora sois vosotros los que váis a conocer una historia de esas en primera persona.

Os anuncio pues, desde una alegría desbordante y un vértigo atroz, que cierro mi lucrativa empresa y cambio radicalmente de vida. Me reinvento. Me he inmolado y pretendo renacer como el ave Fénix. Mis clientes se han quedado de piedra. Querían explicaciones, pero tampoco hay muchas: Me he hartado, y quiero dedicarme a ser feliz, creo que los seres humanos hemos equivocado nuestras prioridades vitales y yo quiero enderezarlas. Quiero tener la certeza de que al final de mi vida no suplicaré arrepentido una segunda oportunidad.

Así que los próximos meses serán convulsos, complicados y difíciles. Pronto os contaré a qué me voy a dedicar y en qué me voy a convertir, pero os adelanto que va a ser lo más divertido, extravagante, osado y brutal que podáis imaginar. Los que ya conocéis mi secreto, quisiera pediros que guardéis catedralicio silencio y no me estropeéis la sorpresa. En breve lo haré público. Hasta entonces, gracias a todos por haber compartido esta primera mitad de mi vida, por haber tolerado mis excentricidades y por quererme a pesar de todo.

Fabián

Imprimir