close¡Hola! He completado la vuelta al mundo en moto durante dos años, y esto que lees no es más que una pequeña parte de mi aventura. Si quieres, puedes comprar mi libro haciendo click aquí.
Conoce ruta, la moto, entérate de cómo salí de Madrid, cómo empezó todo y cómo terminó.

- Entonces… ¿a vivir el tsunami otra vez?- dijo mamá suspirando.
- Supongo que puedes decirlo así- respondí cabizbajo.
- Y no puedes… no sé, buscarte un trabajo normal, casarte, darme un par de nietos…
- Me temo que no. Además, este es un trabajo normal.
- No puede ser un trabajo normal ir dando tumbos por esos mundos de Dios montado en esos chismes.
- Yo me lo tomo como tal. Es el trabajo de mis sueños. La vida se vive solo una vez, mamá.
- Ay, hijo.
Había recibido la llamada esa misma mañana, delante de ella. Mamá escuchó cómo me convocaban a una reunión el viernes siguiente. Sabíamos que la reunión sería para darle luz verde al proyecto por el que llevaba cinco meses luchando en silencio. En un país en crisis era imposible encontrar a alguien que estuviera dispuesto a patrocinar un viaje tan deslumbrante como el que había propuesto, y sin embargo, sólo flaqueé un par de veces en el intento y sólo el tiempo suficiente como para redoblar los ánimos. Mamá, bajo el inclemente sol de verano, se alegraba por mi. Y se entristecía por ella. Ahora tendrá por delante muchos meses de incertidumbre, de angustia, de zozobra, de consultar el correo para saber si estoy bien, si he pasado ya la zona de conflicto, si ya tengo internet por fin para mandar un mensaje de consuelo. Porque aunque hace ya tiempo que comprende que viajar en moto y contarlo es mi vida y mi pasión, no puede evitar ser una madre: cada pequeño cambio en las moléculas del aire, cada infinitesimal grado centígrado que varía en la atmósfera, cada rayo de luz o cada sombra escondida en una esquina la altera, la hace sufrir. Las madres quieren, desean, anhelan que sus hijos estén bien y estén quietos. Pero, en mi caso, no pueden ser las dos cosas a la vez.

Lo siento, mamá. Vamos a salir a dar otra vuelta.

Miércoles 24. 12 de la mañana.

Arrancamos.

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